El nuevo contrato expira en junio, mientras que usualmente los acuerdos duran tres años.
El paro de los jugadores aplazó el inicio de la temporada, programado para el fin de semana del 27-28 de agosto, y ambas partes deseaban alcanzar un arreglo antes del inicio de la segunda ronda el viernes, cuando el AC Milan se enfrenta con Lazio en el San Siro.