TORREÓN.- El clamor popular en favor de Oswaldo Sánchez no incomoda a Guillermo Ochoa, al menos eso es lo que busca aclarar el americanista.
El arquero de la Selección Mexicana está consciente de lo normal que resulta escuchar gritos de apoyo para el portero del Santos en La Comarca Lagunera, pero se resiste a vestir el traje de villano.
Durante la última práctica tricolor previa al duelo contra Corea del Norte, el "¡Oswaldo, Oswaldo!" se acentúa más, cuando Ochoa aparece en el terreno de juego; sin embargo, no cae en el garlito de las provocaciones.
"Por supuesto que estoy tranquilo", ataja el americanista. "Soy uno más aquí en la Selección Mexicana y vengo a aportar, a colaborar y a estar con mi equipo y con el grupo".
Para Sánchez, sólo loas. El hoy exiliado del Tricolor era titular indiscutible, cuando Memo vivía sus primeros llamados. Lo acompañó durante sus primeros pasos en el equipo nacional, por lo que tiene buenos recuerdos.
Ambos fueron parte del plantel que disputó la Copa del Mundo Alemania 2006, historia que parece imposible repetir en Sudáfrica.
"A Oswaldo lo conozco, es una persona que respeto, que admiro bastante y es una decisión del entrenador, de Javier [Aguirre]", señala. "Ahora, me toca estar y voy a tratar de ayudar a mi equipo".
"La gente tiene derecho a decir lo que quiera, lo hace por el bien de él [Sánchez]. Debemos buscar el triunfo, tenemos el deseo y ganas de jugar".
Guillermo es de los futbolistas que pueden estar tranquilos, debido a que su nombre aparecerá en la lista final.
Ni eso frena su cortesía, prefiere esperar a que Aguirre dé a conocer quiénes serán sus "23 guerreros" en la Copa del Mundo y disfrutar su momento actual.
"La competencia es bastante buena en todas las posiciones para ganarse un lugar e ir al Mundial", detalla. "Es muy saludable esta situación, totalmente deportiva... Nadie puede bajar los brazos para ganarse un lugar".
Competencia, pero leal. El portero de las Águilas presume la intensidad de la lucha interna por los lugares definitivos, aunque subraya el respeto que existe entre los jugadores, quienes no olvidan que son compañeros de profesión.
"Nadie tiene un puesto seguro dentro de la cancha. Al final, el que decide es Javier", reitera. "Tenemos que enfocarnos en hacer un buen grupo para el bien de la Selección Nacional y para poder estar en el Mundial", advierte.
Luis Michel, José de Jesús Corona, Jonathan Orozco y Moisés Muñoz, son algunos de los arqueros con los que más ha convivido en el equipo nacional. Con todos pelea por el puesto, pero sin rencillas personales.
"Si se dan cuenta, los porteros somos los que más convivimos. Siempre estamos en los entrenamientos, juntos", resalta. "Pasa algo igual en los clubes. Entre los porteros somos los que mejor nos llevamos. Hay gran amistad, una gran relación... Es especial en ambos casos".
"Nos conocemos muy bien y luchamos por el puesto, es algo normal. Todos queremos jugar...".