La empresa mexicana precisó que dicho Tribunal también resolvió extender, hasta el 1 de julio, la protección preliminar previamente otorgada tanto para Vitro como para subsidiarias para permitir una apelación a esta resolución.
Vitro adelantó en un información enviada a la Bolsa Mexicana de Valores que “explorará otras alternativas para extender esta protección a todas sus subsidiarias que tienen operaciones y/o activos en Estados Unidos”.
Recordó que la empresa se encuentra en concurso mercantil en México conforme a su solicitud voluntaria con plan de reestructura previo y que todos y cada uno de los concursos mercantiles involuntarios que fueron demandados en contra de sus subsidiarias fueron rechazados.
Por su parte, los acreedores de Vitro representados por los fondos de inversión Moneda, Elliot Management y Aurelius Fund, quienes controlan la mayoría de la deuda, presentaron una inconformidad ante las autoridades por la lista del concurso mercantil preacordado.
Ello, explicaron, al reconocer una deuda de intercompañías por mil 900 millones de dólares, los cuales no representan a los acreedores reales y, por lo tanto, no tienen el derecho de participar en un concurso mercantil.
Aunado a lo anterior, comentaron, los prestamistas ven con optimismo la decisión tomada en la Corte de Bancarrotas de Fort Worth, Estados Unidos, en donde se abre el proceso de defensa de los acreedores de las subsidiarias de Vitro a partir del 11 de julio.
De esta manera, Vitro podrá recurrir a una defensa de sus intereses, de acuerdo con lo que marca la ley ya sea en Estados Unidos y el resto del mundo donde tenga subsidiarias.
Los acreedores precisaron que la deuda real de Vitro, incluyendo las diversas emisiones de bonos, deudas menores y derivados suma un total de mil 515 millones de dólares, de los cuales más del 50 por ciento no está de acuerdo en el proceso de reestructura.
Para lograr la reestructura preacordada se necesita de la mayoría absoluta de los recursos involucrados, cosa que no sucede en Vitro, ya que en forma fraudulenta se incorporó el pasivo inter compañías por los mil 900 millones de dólares, recursos superiores a la deuda, lo cual la administración obtuvo la mayoría de su lado y manejar en forma arbitraria la reestructuración financiera.
Así, comentaron, la posición de los acreedores reales es lograr una reestructura ordenada acorde a la capacidad de pago de la empresa en la que se asegure la consecución de una administración responsable y la permanencia de una fuente de trabajo que crezca paulatinamente.