Tomando conciencia de las responsabilidades de la velada, los chicos en Tijuana festejan con límites, informados sobre los peligros de manejar con exceso de velocidad o con algunas copas de más.
Las medidas que toma la ciudad son muy estrictas si el conductor no pasa el filtro del alcoholímetro, así que evita ser sancionado o detenido eligiendo a tiempo al conductor designado.