VIERNES, 24 DE MAYO DE 2013
 
 

Las varillas

Por Marielos LÓPEZ INZUNZA / El MEXICANO

Publicado (Edición impresa)

“Si no tienes éxito a la primera, no desesperes. Recuerda, se tarda tiempo en aprender a jugar al golf; la mayoría de los jugadores pasan la mayor parte de su vida aprendiendo a jugar, antes de dejarlo”: Stephen Baker.

Suele decirse que es infinitamente más sencillo encontrar las cabezas de palo perfectas para un jugador que encontrar las varillas perfectas. Las varillas han sido un misterio incluso para los pros con más conocimientos sobre palos.

Incluso la historia de las varillas ha estado envuelta en el misterio. La mayoría de la gente supone que sencillamente se ha ido evolucionando desde las varillas de hickory al acero y finalmente al grafito. Nada más lejos de la realidad. Las varillas de los siglos 17 y 18 no eran de hickory sino de la madera dura que estuviera disponible en el lugar donde se fabricaba el palo. En la primera mitad del siglo 19 era bastante común usar madera de limonero.

El proceso de fabricación de un tubo de metal era bastante difícil en esos años. La evolución en las técnicas de fabricación de tubos de acero acabaron volcando la balanza. A mediados de la década de 1930 la supremacía del acero era absoluta.

Desde entonces han surgido otros metales como el aluminio o el titanio que no han podido desbancar al acero. Las varillas de grafito hicieron su entrada en el mundo del golf en 1970. En tres años coparon el mercado. Pero en 1975 se dudó de su rendimiento y duración, lo que momentáneamente hizo temblar su supremacía.

/informacion/noticias/1/34/sociales/2012/05/22/576339/las-varillas
 
 
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