Sea consciente de lo que come y saboree cada bocado. Concéntrese en el placer que le dan los alimentos. Coma lentamente y preste atención al disfrute que le provee su textura, olor y sabor.
Entonces puede plantearse si en realidad tiene que comérselo todo para sentirse satisfecha(o) o si unos cuantos bocados bastan.
En un restaurante chino, elija arroz hervido en lugar de frito, así recortarás unas 100 calorías. En un restaurante de carnes, el filete o lomo es uno de los cortes de res más magros. Cuando coma en un restaurante italiano, la salsa marinara o de almejas es mejor opción que las Alfredo con crema.