No hay día que pase sin que alguna de las madres que acuden a consulta no pregunten cosas acerca de la alimentación adecuada para sus hijos, sobre todo para aquellos que ya van al jardín o a la primaria. Aquí les comento algunas cosas de interés para ustedes, padres de familia responsables, para que tomen nota de las pautas más elementales de alimentación de este tipo de niños. Veamos:
•Los hábitos del buen comer se aprenden en la infancia. Esto es muy cierto, a un niño se le puede acostumbrar a comer comida de muy buena calidad o comida chatarra. Una vez adquiridos los hábitos, ya sean buenos o malos, es muy difícil cambiarlos después.
•Compre en el mercado sólo alimentos nutritivos.
Cuando vaya al mercado compre frutas, verduras, carne, leche y sus derivados, huevos, cereales y otros granos, como frijol, trigo, lenteja, garbanzo, etc. Estas cosas son los mejores alimentos para todos y permita que su hijo escoja de entre esos alimentos.
Enseñe a sus hijos el valor de los alimentos, cuáles son sus principales nutrientes, cuáles son las principales vitaminas que contienen; dígales qué son las proteínas, los carbohidratos, las grasas, etc. Enseñe a su hijo a comprar buenos alimentos.
•La dieta balanceada:
Muchos granos, vegetales, frutas, verduras y carnes. poca leche, grasas, azúcares y sal.
Esta es, con mucho, la mejor dieta para los niños, y por supuesto para todas las personas, y precisamente en ese orden. Debemos comer mucho más granos, vegetales, frutas y verduras, que carnes, leche y derivados, grasas, azúcares y sal. Cosa que por lo general invertimos. Evite desayunar tacos, cenar perros calientes y demás comida “chatarra”.
•Evite que sus hijos coman “comida chatarra”.
Todos sabemos cual es la comida chatarra. No digo que nunca se les proporcione un gusto a los niños, pero no se debe abusar de la chatarra. No caiga en la publicidad poco ética que la promueve.
•Establezca reglas para la ingestión de golosinas.
Las golosinas también deben ser parte de la alimentación de un niño, pero con modo, con modo. Evite el abuso. Recuerde hay golosinas más nutritivas que otras
•El escolar requiere de un buen desayuno para rendir mejor.
Es mucho mejor que a su hijo le dé un buen desayuno con cereales, frutas, lácteos o huevos antes de ir a la escuela que dinero para que allá compre cosas. Entiendo que ahora las madres que trabajan tienen muchas ocupaciones, pero también ellas deben saber que su primordial responsabilidad es la salud de sus hijos, así que no los mande a la escuela sin desayunar, es casi un crimen
No tenga salero en la mesa.
La sal común es muy importante para la vida misma y el buen funcionamiento de las células del organismo, pero una cosa es el uso de la sal y otra muy diferente es el abuso. Los alimentos deben ser cocinados con muy poca sal y ya no se le debe poner sal extra en la mesa. Eso es muy dañino para los riñones, el corazón y la presión arterial, aún en los niños.
•Haga de la hora de la comida un tiempo de convivencia social.
La hora de la comida debe ser uno de los momentos más agradables y de convivencia para la familia. Debemos hacer de esta hora una reunión familiar donde se comenten los acontecimientos del día y se pongan de acuerdo en las cosas importantes para la familia como un todo. Evite distractores como la televisión, que rompe con la convivencia y la comunicación, así que no la ponga en el comedor para evitar tentaciones.
Favorezca que su hijo tome abundantes aguas de frutas.
Evite las sodas. Haga agua de limón, de naranja, de tamarindo, de fresa, etc. Los niños por su actividad deben tomar muchos líquidos. El agua es un importante elemento para nuestro funcionamiento corporal. Así que haga que su hijo tome mucha agua, natural o de frutas naturales.
Respetar los horarios de comida diferentes de los niños.
Con frecuencia los niños no tienen apetito a la misma hora que los adultos, por lo que es recomendable respetar sus propios horarios de apetito, pero eso sí, que no se pierda el hecho de que la hora de la comida sea una hora de convivencia familiar.
•Peligros asociados con la obesidad.
Todos sabemos los peligros de la obesidad; ésta se asocia a hipertensión, colesterol elevado, problemas cardiacos, diabetes, disminución de autoestima y autoconfianza, entre muchas otras cosas más. Así que evite que sus hijos sean obesos.
•Mitos y realidades acerca del niño malo para comer.
No hay niño que no coma nada, a menos que su familia sea tan pobre que no les alcance para lo más elemental. Esos son los niños que se desnutren.
Los niños comen según lo necesite su cuerpo y cada cuerpo es diferente. Unos niños comen más que otros, pero el que come menos no está en desventaja con el que come mucho. Si su hijo es muy malo para comer llévelo a una revisión con su pediatra para descartar problemas de salud, si él le dice que no hay problema, entonces quédese tranquila, no lo hay y ya.