Subrayó que los programas sociales de los tres niveles de gobierno son suficientes para atender a la gran cantidad de personas recién llegadas, que se encuentran de paso o residen permanentemente en la entidad y requieren apoyo subsidiario de la autoridad.
Sin embargo, lo que hay que cuidar es que nadie se quede sin acceder a ellos y que sean suficientes para ayudar a cualquier persona ubicada en uno de los estratos de la pobreza reconocidos.
La pobreza extrema en Baja California disminuyó tres décimas de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), pero aún así atañe a 25 mil familias, insistió.
Mil de esas familias se encuentran en pobreza alimentaria, de acuerdo a un estudio del Colegio de la Frontera Norte (Colef), misma que se explica cuando el ingreso promedio de todos los miembros es inferior a 990 pesos mensuales y no alcanza para cubrir la canasta básica, abundó .