Así lo señaló el presidente de Coparmex, Jorge Escalante Martínez, al ser entrevistado sobre los impactos de este nuevo cruce peatonal, y en la manera en que está operando en territorio mexicano.
“Se estima que la puerta recibirá a miles de personas cada día y con destino a esta ciudad se verá saturada, ya que se encontrarán con quienes hacen fila para cruzar hacia Estados Unidos, generándose un caos”, recalcó.
Dijo que el resguardo de inmigración y aduanas, afluencia de taxis, parada de camiones, circulación de autos que recogen peatones, son sólo algunos de los desafíos que se deberán solucionar de forma urgente por parte del gobierno federal y municipal.
“Esperamos que los usuarios se adapten rápido a este cambio y que las autoridades en conjunto con los transportistas, establezcan una organización adecuada”, comentó.
En cuanto al cruce de vehículos por la nueva garita de El Chaparral, dijo que sólo respetándose el tiempo de cruce estipulado entre autoridades de Estados Unidos y México, según el proyecto de la curva hacia la nueva garita se podrá tener una circulación funcional de entrada al país a partir del mes de noviembre cuando comience a operar”, comentó.
Se estima que 30 segundos durará el pase en promedio de vehículos, según estipularon autoridades de la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos.
“Estos tiempos se contemplan si no se activa el Siave, si no hay ningún accidente, si no hay inspección del CBP (Customs and Border Protection) del lado de Estados Unidos y que no se haga cuello de botella en los puentes, cruzando la frontera”, abundó.
Recalcó que se pondrán a prueba la funcionalidad de los nuevos puentes que salen del Chaparral y su intersección hacia los dos sentidos de la Vía Rápida, considerando que se quedarán cortos con la afluencia que se tendrá, además dijo que es urgente también que se tenga el segundo cruce peatonal por El Chaparral. (eju)