Una decena de viviendas construidas con material de desecho se mantienen en pie y fungen igual como habitación que como negocio para las familias que residen en ellas.
En la colonia Murúa Oriente, a un costado de la canalización y a la altura de la Central Camionera, las viviendas de los invasores forman una “isla” contigua a las máquinas paralizadas que esperan continuar con los trabajos de encementado.
Mientras los desalojan, sus habitantes ofertan abarrotes o servicios varios como de taller mecánico o sobador para sobrevivir.
El Gobierno del Estado ha declarado a través del Instituto para el Desarrollo Inmobiliario y de la Vivienda (Indivi) que ya adquirió los predios donde reubicará a cerca de 450 familias que siguen asentadas en el Arroyo Alamar.
Se trata de un terreno conocido como “León Acuña”, ubicado en Ojo de Agua, que dedicará la mitad de su superficie a los ocupantes del Arroyo Alamar y se espera esté listo en una primera fase el mes próximo.
Contará con servicios públicos y terreno para la construcción de infraestructura educativa; no obstante, los representantes de las familias que serán reubicadas y el gobierno, aún no se ponen de acuerdo con la ma-nera cómo pagarán el enganche de 10 mil pesos.
Antorcha Campesina, organismo al que pertenecen los asentados en el Arroyo Alamar, solicita que el enganche se pague en mensualidades, alegando que la que vive a los márgenes del arroyo es gente pobre que carece de recursos para pagar una cantidad de esa naturaleza en una sola exhibición.