Así lo revela un estudio del investigador de El Colef, Alejandro Díaz Bautista, quien explicó el alza de precios tiene una serie de efectos perjudiciales sobre la economía donde la principal es la pérdida del poder adquisitivo para las familias.
“Sabemos con toda certeza que la inflación reduce el poder adquisitivo del dinero, es decir, reduce el valor de lo que se puede comprar por una cantidad de dinero determinada. Mientras que la inflación a tasa anual en México se situó en 4.45 por ciento, en un nivel por arriba del objetivo de inflación del Banco de México para este año 2012, de 3.0 por ciento, más y menos un punto porcentual.
“La inflación en Tijuana de la primera quincena de julio de 2011 a la primera quincena de julio de 2012 fue de 4.76%, mientras que la inflación en Mexicali de la primera quincena de julio de 2011 a la primera quincena de julio de 2012 fue de 3.63%”, detalla el investigador.
“En la primera quincena de julio, la aceleración en el aumento de precios a nivel nacional se explica en gran parte por los volátiles costos del pollo y del huevo, por la especulación provocada por el brote de gripe aviar”, comentó.
“El índice de precios al consumidor registró una variación de 0.39 por ciento en la primera quincena de julio de 2012, con lo que la inflación anualizada llegó a 4.45 por ciento. La variación de precios en los primeros 15 días del sexto mes resultó más elevada que la de igual periodo del año pasado, cuando entonces presentó un avance de 0.32 por ciento”, indicó el analista.
“Los bienes y servicios que empujaron la inflación de la primera quincena de julio a nivel nacional fueron el huevo, pollo, servicios turísticos en paquete, papa y otros tubérculos, naranja, vivienda propia, gas domestico LP, electricidad, automóviles y transporte aéreo”, precisó.
“Cabe recordar que el precio del huevo se disparó a nivel nacional en los últimos días de junio y los primeros de este mes de julio, como consecuencia del brote de gripe aviar. Lo anterior provocó un mayor precio del alimento al grado que obligó a las autoridades a actuar en defensa de la cotización de este producto de consumo indispensable en las familias mexicanas”, explicó.
El índice de precios de la canasta básica de consumo presentó un aumento de 0.59 por ciento en la primera quincena de julio de 2012, mientras que en la misma quincena de 2011 subió 0.22 por ciento.
Con los aumentos generalizados y constantes de precios, la planeación económica resulta difícil e incierta, lo que inhibe las inversiones productivas y el empleo, limita la formación de patrimonios y el ahorro, e impide la construcción de obras de infraestructura que requieren de un plazo largo para su realización en Baja California y en todo el país, finalizó el investigador de El Colef.