Alrede-
dor de las 10:10 de la mañana arribó el féretro con el cuerpo del extinto legislador, acompañado de su familia y amigos más cercanos. Un grupo de diputados lo escoltó hasta el templete, en donde ya lo aguardaban el resto de sus compañeros para compartir con él su última sesión.
Como lo marca el protocolo, se efectúo el pase de lista de asistencia, y cuando tocó el turno de mencionar el nombre de Gregorio Barreto Luna, resonó el “presente” en tres ocasiones, seguido de una oleada de aplausos en memoria del legislador local.
El presidente del Congreso del Estado, Alfonso Garzón Zataráin, habló de cómo Barreto Luna llegó a Tijuana, prove-
niente de Durango, a desempeñarse primero como ayudante de albañil, después como soldador, chofer, trabajador de múltiples oficios, hasta llegar a construir un patrimonio sólido en el sector transporte.
“Jamás olvidó sus orígenes, sin dejar de ser el ser humano franco y sensible que tendía la mano a quien se lo solicitara”, mencionó.
Dijo que era común que Ba-rreto Luna dedicara largas jornadas a la atención de la ciudadanía, a quien les resolvía muchas de sus necesidades. No se iba hasta que atendiera a la última persona de la fila.
“Ese era Goyo Barreto, una persona que vivió y conoció la pobreza”, comentó, “pero jamás claudicó ante nada ni ante nadie... nadie logró quebrantar su enorme fuerza de voluntad”.
Garzón Zatarain dijo que durante la convivencia con él pudieron constatar el amor que siempre profesó por sus padres, por sus hijos, por sus hermanos, así como la lealtad hacia sus amigos.
“Quienes lo conocimos damos testimonio de ese carácter sincero y fuerte, a la vez abierto, personaje de gran convocatoria, de personalidad firme y decidida, pero de gran sensibilidad social”, lo describió.
Su presencia como diputado y como ser humano ya dejó huella en el Congreso del Estado, aseguró.
Entre los trabajos que promovió está la Ley de Zonas Metropolitanas, luchó para que los Ayuntamientos presten servicios a las viviendas que están registradas bajo el régimen de condominio, además de que presentó iniciativas para mejorar el funcionamiento del Registro Civil.
Apoyó la eliminación de la tenencia vehicular, la gratuidad de la preparatoria, así como los desayunos escolares, la Ley de Discapacidad y las viviendas de más de 28 metros cuadrados.
Garzón Zatarain recordó también uno de los episodios más dolorosos en la vida de Barreto Luna: el secuestro del que fue víctima, que lo impulsó a postularse como candidato a la diputación por el distrito XIII.
“Hoy, a nombre de todos los diputados de la XX Legislatura del Estado, de todos los partidos políticos, venimos a decirte amigo Goyo que no has muerto, venimos a decirte que cumpliste y que los ciudadanos de tu distrito no se equivocaron”, expresó.
Después del mensaje del presidente del Congreso del Estado, se llevaron a cabo las guardias de honor. Los primeros fueron los alcaldes de Tijuana, Mexicali, Ensenada, Rosarito y Tecate, acompañados de Alfonso Garzón Zatarain y del senador, Fernando Castro Trenti.
Le siguieron los integrantes de la Junta de Coordinación Política, representantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), además de los regidores del 20 Ayuntamiento, miembros del gabinete local y secretarios técnicos y administrativos del Congreso del Estado.
Mientras hacían guardia, algunos funcionarios colocaron su mano sobre el ataúd en señal de despedida.
Después de un último aplauso, el féretro abandonó Palacio Municipal, a donde apenas el pasado miércoles había acudido Gregorio Barreto Luna a platicar con el alcalde, Carlos Bustamante Anchondo.
Se informó que este lunes tomará protesta la candidata suplente, Elia Cabañas Aparicio, quien lució afligida por la pérdida de Barreto Luna.