También hay casos en donde se prevé la reubicación, como aquellos que médicamente no son aptos para desempeñar su puesto actual.
Esto supone un reto mayor para los gobiernos, que tendrán que reemplazarlos por policías y personal confiables, reconoció el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Óscar Vega Marín, quien aseguró que la acreditación de los cuerpos policíacos en México continuará pese a la transición en el poder.
Informó que hasta el momento llevan 200 mil empleados de seguridad pública evaluados, de los cuales 160 mil ya están certificados. Los 40 mil restantes han resultado no aptos para desempeñar su cargo, por lo que han sido removidos o están en ese proceso.
“Hay que renovarlos, cesarlos, o cambiarlos de funciones”, comentó.
Algunos de los elementos han dado positivo a pruebas antidoping, a quienes invitarán a rehabilitarse pero ya fuera de la corporación.
También hay personas que psicológica o médicamente no son aptas para el servicio y otras son proclives a la corrupción o están relacionadas con el crimen, “en ninguno de estos casos pueden seguir en sus funciones”.
Vega Marín reconoció que no pueden descartar la posibilidad de que alguno de los empleados acreditados caiga en alguna de las conductas ya mencionadas, “el riesgo existe, por eso el modelo de evaluación de control de confianza es periódico, para los altos mandos cada seis meses, para mandos medios cada año y para el personal operativo son cada dos años”.
Admitió que el resultado de la evaluación es una “fotografía de un día”, que puede cambiar.
Pese a que el primero de diciembre entregan el poder, el funcionario federal aclaró que el proceso de evaluación y acreditación debe continuar sin contratiempos, pues el plazo vence en enero del 2013. Hasta este momento llevan un avance del 40 por ciento.
Comentó que al cierre de esta semana, deberían tener 82 mil evaluaciones realizadas, pero llevan 74 mil, es decir, tienen un déficit de siete mil evaluaciones.
No obstante, desde el mes de marzo se han dado pasos importantes en el plan de trabajo presentado por cada entidad. La curva de cumplimiento va en ascenso en la mayoría de los casos.
Estimó que en dos meses se logrará abatir el déficit, si continúan avanzando al mismo ritmo.
“Vamos a cumplir con el objetivo que nos planteamos como país, lo cual es una buena noticia, son 500 mil empleados de seguridad pública en el país, de todos los niveles, y la idea es que todos estén certificados”.
En lo que se refiere a Baja California, registra una eficiencia del 102 por ciento, es decir, se ha esforzado un poco más de lo que se le ha exigido.