Se trata de una línea complementaria de la campaña “Tijuana Lee”, dijo la coordinadora de Bibliotecas Públicas Municipales, Adolfina Escobar López.
Indicó que la meta es poner los libros al alcance de la población de manera más directa, mediante la invitación personal.
La funcionaria añadió que la idea nació porque “desafortunadamente cada vez tenemos menos usuarios en las bibliotecas, la gente lee poco aunque sabemos que se debe a la accesibilidad de la Internet, pero nuestra misión es mantener vigente el hábito de la lectura en la sociedad”.
“El libro se va de vacaciones” consiste en instalar un módulo en la Central de Autobuses de Tijuana o en el Aeropuerto Internacional de Tijuana –como en su primera edición–, en el cual se coloca un compilado de libros para que personas que viajan al sur del país lleven consigo un ejemplar, y al terminar de leerlo, éste permanezca en la ciudad destino del pasajero.
El módulo tiene un paquete de 350 volúmenes de diferentes temas, como poesía, novela y cuentos.
Cada uno lleva una calcomanía con la leyenda: “No estoy perdido, estoy aquí para ti y una vez que me leas, déjame en el lugar donde alguien más me lea. Donde hay gente debe haber libros”, como invitación para que sean leídos por otras personas. (rmm)