Los familiares acudieron el lunes pasado a la Agencia del Ministerio Público de Homicidios Dolosos tras conocerse la noticia de que las víctimas estaban en una camioneta Astro Chevrolet, la cual resultó era propiedad de Jorge Luis Ramírez.
“Se sospecha es una de las personas muertas, con él su esposa Odali Lara”, explicó un amigo cercano a la familia.
Ellos eran propietarios de una taquería ubicada en el fraccionamiento Las Delicias, ubicado en el Cañón del Sainz que pertenece a la subdelegación Los Pinos. Pero vivían en la colonia Reforma junto con sus hijos.
“El sábado como a las ocho de la mañana se les vio por última vez. Salieron de su casa en la Reforma”, confió la fuente a EL MEXICANO.
Por su parte, una autoridad de la SCDO de la PGJE detalló que hasta el momento “no se puede confirmar que sean ellos hasta que se tengan los resultados de genética con las pruebas de ADN” los cuales realizará personal de la Dirección de Servicios Periciales.
Al menos se estiman dos semanas para obtener el resultado que confirme o descarte se trate del matrimonio Ramírez Lara.
La otra persona que se encontró sin vida es un hombre identificado como Ricardo, dedicado a la venta de alfombras, según dijeron familiares. A sus restos también se le realizan la extracción de ADN para compararlo con la muestra de un familiar, indicó la fuente de Gobierno.
Los cuerpos se hallaron casi a la media noche del sábado en un camino de terracería de la colonia Granjas La Esperanza, ubicada en la delegación San Antonio de los Buenos. (sba)