El embajador habló desde la perspectiva de inversiones en el sector energético mexicano, pero cuidadoso, explicó que presentó la idea de que el priísta ganaría porque así parecen inclinarse el proceso electoral.
Davidow estimó que a un triunfo eventual de Peña Nieto tendría una reacción de protestas durante un lapso de varios meses, que potencialmente llegaría a actos de violencia.
Esto retrasaría el despegue de proyectos de una administración Peña Nieto, pero el diplomático dijo que, como sucedió en el periodo posterior a la asunción de Calderón a la presidencia, las protestas durarían unos meses.
El diplomático no descartó que una eventual administración Peña Nieto cuente con un amplio poder en el Congreso y en las gubernaturas estatales.
El embajador dijo que “éste ya no es el PRI que conocimos, no es el PRI que conocieron nuestros padres”.
Al hablar de las inversiones en energía, dijo que esas posibles protestas que se generarían ante un eventual triunfo de Peña Nieto, podrían retrasar entre otros proyectos el de inversiones en el sector, pero estimó serían aprobadas las inversiones en el sector energético.
El diplomático opinó que los países de Norteamérica encabezan un movimiento mundial para utilizar más energía que se extraiga de fuentes renovables, y dijo que para ese fin, México necesitará de inversiones.
Davidow explicó que algunas trasnacionales se enfocan más en la generación de energía renovable que en continuar explotando los hidrocarburos.