Tanto el secretario de Educación Javier Santillán como el secretario general de Gobierno, Cuauhtémoc Cardona Benavides declararon que la Federación no ha enviado al Estado unos 1,500 millones de pesos con los que se garantizaría el pago de los meses de julio y agosto que constituyen las llamadas vacaciones largas. Este pago se hace tradicionalmente en una sola exhibición. No hay dinero para cubrir esos pagos, reconocieron los funcionarios.
El profesor Gudiño Valenzuela dijo ante eso que es muy riesgoso que se de esa tipo de declaraciones porque inquietan al magisterio. Es una temeridad del gobierno federal retener recursos y una mala gestión del Estado no poder concretar un acuerdo para que ese dinero esté garantizado en tiempo.
Citó que para eso se revisan y aprueban los presupuestos tanto el federal como el del Estado. Se establecen con toda oportunidad las partidas, se dice de dónde van a obtenerse los ingresos y cómo distribuirlos de acuerdo a las obligaciones del Estado. Eso se convierte en ley y no se debe jugar con la frase de que “no hay dinero”. Son partidas ya aprobadas, puntualizó.
El SNTE, dijo, está en las aulas dando clases, no lo quieran hacer que se convierta en la CNTE y hagan que salga a las calles. No despierten al león, comentó.
Si no hay dinero entonces algo muy serio está pasando en las finanzas nacionales y estatales, porque la recaudación se sigue dando, hay incluso excedentes por la renta petrolera y no es creíble esa versión federal y estatal.
No jueguen con el magisterio, dijo Gudiño Valenzuela porque puede tener reacciones de muy distinta naturaleza, entre ellas hasta de tipo electoral. Los maestros le pueden cobrar una factura muy alta al Estado dentro de 20 días, el primero de julio, día de la elección nacional, expresó textualmente el secretario general.