“El Gobierno de los Estados Unidos autorizó en el 2010, la construcción de un puente peatonal elevado de unos 175 metros de extensión que va del sur del condado de San Diego en Otay Mesa al aeropuerto internacional de la Ciudad de Tijuana.
El nuevo proyecto del aeropuerto binacional Tijuana-San Diego es una pieza clave para aumentar la conectividad de la frontera entre Baja California y California, ya que tendría un impacto en las economías de Baja California y de San Diego en el sur de California, mediante la llegada de inversiones y un mayor flujo de turistas en la región binacional, además que reduce la congestión en los cruces fronterizos.
Por lo que es necesaria la evaluación de Costo Beneficio Social Económico del proyecto”, explicó el analista.
“El análisis económico nos indica que esta será de hecho una nueva garita, aunque exclusiva para pasajeros de ambos lados de la frontera, que junto al proyecto de la Garita III de Otay Mesa, podría dar un significativo desahogo al tráfico de vehículos y personas por las garitas y cruces de entrada. Este cruce fronterizo ayudaría a evitar las largas filas que ahora representan, de hasta 2 a 4 horas, que ahora se hacen en las garitas de San Ysidro y Otay”, comentó el investigador.
El Aeropuerto Binacional de Tijuana San Diego podría ser el tercer aeropuerto binacional que opera en el mundo y el primero en América, lo que ofrecería un viaje más económico y eficiente para los turistas. Con el proyecto del nuevo aeropuerto binacional, se espera que este medio sea empleado por 2 millones de viajeros anualmente, por lo que de concretarse, ayudaría a reducir el tiempo de espera en las garitas actualmente en servicio.
“Para saber el impacto económico social total de la construcción del puente peatonal para la nueva terminal binacional Tijuana San Diego se debe aplicar el análisis económico y estudios de costo beneficio social que implica el examen de si la sociedad en ambos lados de la frontera se beneficiará de la construcción de una ampliación del nuevo aeropuerto. Por lo tanto, se necesita calcular todos los costos sociales y beneficios sociales, lo que incluye el cálculo de los beneficios y costos privados y externos para Tijuana y San Diego”, indicó.
“Un costo externo del proyecto es el incremento de vuelos en el aeropuerto, lo que incrementa la contaminación ambiental debido a más vuelos y a más ruido. Pero el incremento de vuelos significa también un beneficio externo, debido al arribo de un mayor número de turistas a la región, al igual del número de personas que llegan a Tijuana de otras partes del mundo como turistas, de negocios o para realizar inversiones en la región”, comentó.
“El análisis económico nos indica que algunos comerciantes y transportistas pueden verse afectados por el realización de este proyecto en el corto plazo, al igual que el servicio de camiones y taxis que van de la frontera al aeropuerto de Tijuana. Sí existen impactos económicos negativos para los comerciantes turísticos con la construcción de la terminal binacional en el Aeropuerto Abelardo L. Rodríguez. Es cierto que la configuración actual del aeropuerto es sustento de muchas familias que son dependientes del transporte público de pasajeros e incluyen a los del Transporte Público Federal de Pasajeros, Transporte Urbano de Pasajeros, Taxis Turísticos, Taxis de Ruta, Taxis Libres, Estaciones de Gasolina, Maleteros y actividades mercantiles que se desarrollan dentro del Aeropuerto, además de comercios, hoteles y restaurantes cerca del aeropuerto en Tijuana”, recalcó el investigador. (eju).