Dijo en su sermón que el aliento de Dios sigue siendo inspiración, fuente, horizonte, alma, vida de Dios en la vida del ser humano, en donde el primer Pentecostés continúa porque la creación del cosmos y del hombre no acaba.
“El espíritu santo que se nos da en el Pentecostés es el don del resucitado para que tengamos vida eterna, no sólo la vida temporal como en la primera creación desfigurada por el pecado, el espíritu santo es el nuevo ‘gerente’ de la obra que el padre le encomendó a su hijo, para cumplir su misión de santificar a los vivientes en el tiempo, en este tiempo, más allá del sol”.
Por tal motivo el jerarca católico pidió a los fieles a contar con más cristianos llenos de ardor, valientes, ya que el Pentecostés no ha llegado a su fin, por lo que el espíritu santo es quien sigue fortaleciendo, inspirando y enviando a su misión a la iglesia a través de la palabra del Evangelio y que esta sea escuchada por los hombres, así como el que la apliquen en sus vidas.
Hizo un llamado a las mujeres madres de familia, a que vuelvan al tema de la fe, esto en la educación de su familia e hijos, sobre todo aquellos que se encuentran en la difícil etapa de la adolescencia, por ello los exhortó a acercar a los jóvenes a la fe en el espíritu santo.