De acuerdo con lo expresado por el jefe del Observatorio Astronómico Nacional dependiente del Instituto de Astronomía de la UNAM, doctor Michael Richer, este eclipse solar fue visible sólo en la parte Noroeste y Noreste de México; empezó en China y terminó en la zona sur de los Estados Unidos de América, en el estado de Texas.
Explicó que el fenómeno fue visible como parcial, sin que se pudiera observar en los sureños estados de México como Chiapas, la Península de Yucatán y parte de Tabasco, debido a que ocurrió al atardecer.
De acuerdo con los cálculos y mediciones hechos en el lugar, el sol eclipsó cerca del 74 por ciento en las zonas más norteñas de México; en la capital del país se observó el eclipse, pero sólo por unos minutos antes de la puesta del sol y la luna apenas eclipsó el 5 por ciento del disco solar.
El siguiente fenómeno astronómico de importancia se dará el martes 5 de junio cuando se registre el tránsito de planeta Venus por el disco solar, hecho que en la antigüedad era utilizado para calcular las masas y con ello se podía determinar la distancias entre los cuerpos celestes, aclaró el científico canadiense y radicado en México desde 1997 ya como astrónomo. Este tránsito ocurrirá de nuevo dentro de 127 años.
Sobre este evento en particular, expresó que se dará también un eclipse, sin embargo, pese a que Venus es más grande que la Luna, es también una realidad que está mucho más lejos y por ende su afectación será mínima aunque se podrá apreciar el fenómeno con un telescopio.