Según la denuncia ante el Ministerio Público del fuero común, el indiciado vivía en la casa de las víctimas, ubicada en la colonia Camino Verde.
Por las noches, cuando los padres dormían, esperaba a que las criaturas fueran al baño para perpetrar su fechoría, y después las amenazaba en caso de que lo delataran.
El drástico cambio en la conducta de las chamaquitas hizo que la madre sospechara que algo mal les ocurría. Con mucho tacto habló con la menor y ésta dijo que Alejandro Antonio les tocaba los órganos sexuales.
Ante ello presentaron la querella y el representante social, luego de reunir pruebas contundentes del ilícito, remitió el asunto al juzgado penal en turno, con solicitud de orden de aprehensión contra el agresor.
Daza Barragán espera a rendir declaración preparatoria por el grave ilícito que se le imputa, que es abuso sexual a menores de 14 años o incapaces.