Es la terrible historia de los bebés Doris Belinda, de tan solo un año de edad y de su hermanito, Albert Yeferi, de dos años, quienes fallecieron durante el incendio ocurrido ayer en su domicilio ubicado en avenida Pedro Loyola, casi esquila con calle Las Palmas, atrás de jugos Alaska.
Su madre, Alejandra Vanessa, apenas se sobreponía a la pena de haber perdido a su señora madre y del abandono del que fue objeto junto con sus dos bebés por parte de su esposo, quien se fue y los dejó solos.
Los vecinos, casi todos al frente de diversos negocios que existen sobre esa calle, trataron de sofocar el incendio con extinguidores propios, pero las llamas ya habían causado la desgracia…les fue imposible.
Empleados de una estación de gasolina que se ubica a unos diez metros del domicilio sólo contemplaron la conflagración, a pesar de contar con hasta siete extinguidores; sus patrones no les permiten usarlos, a menos que sea para el propio negocio.
Abrazados hacia el más allá
Cuando las llamas cedieron al combate de los bomberos, era demasiado tarde; los bebés yacían abrazados en uno de los cuartos donde trataron de refugiarse.
Era indescriptible el estado en que se encontraba la mamá de los menores; su tía trataba de consolarla, pero al ver su estado deprimente también se doblegó.
Era un escenario verdaderamente doloroso que hasta al más “duro” doblega, al ver todavía humeante la casa donde se encontraban los dos bebés y la madre desolada.
Bomberos sin equipo
Los bomberos llegaron tarde –debido al mal estado de las máquinas- y aprovecharon para quejarse del pésimo estado en que se encuentra el equipo con el que trabajan; mostraron signos de impotencia al no contar con los aditamentos que se requieren para entrar a tratar de rescatar víctimas en casos como estos.
Las máquinas cisterna no están en condiciones mecánicas para avanzar de prisa hacia el objetivo y el equipo de aire que les sirve de protección para entrar a lugares bajo fuego, simplemente no funciona.
Lamentan que, a pesar de que han solicitado en reiteradas ocasiones equipo para trabajar, simplemente no hay respuesta de quienes están al frente del gobierno municipal, con el lamento de que no hay recursos para comprar más equipo.
Algunos elementos del heroico cuerpo de bomberos no pudieron ocultar su frustración, su impotencia y su fracaso, al no poder llegar a tiempo ni contar con el equipo adecuado para entrar a tratar de salvar la vida de estos dos infantes.
La desesperación hizo presa también al Secretario de Seguridad Pública Municipal, Florencio Raúl Flores Salgado, al director Jorge Alberto Tolosa Espinoza y a varios elementos de la corporación que llegaron primero al lugar del fuego y que tampoco pudieron hacer nada, a pesar que lo intentaron.