Aseguró que se trata de infraestructura cara, porque consiste en medidores volumétricos que son más exactos y de bronce, a los que se les sustrae una parte y un imán que gira sincronizado, sin que se mueva con aire.
Se adquieren 5 mil remotos que podrán transmitir la señal a una central y ya no será necesario acudir al sitio para medir, agregó.
Esta inversión significa una mejora en la recaudación porque estamos midiendo lo que está gastando, lo real, no lo mínimo ni un promedio, explicó.
Durán Cabrera comentó que cada medidor cuesta mil pesos por lo que la inversión será de 40 millones de pesos.
Los que se cambiarán será porque ya no sirvan, cumplieron su vida útil o se los robaron, afirmó, si se trata de una reposición no se cobran, pero si es un robo sí, porque así lo marca la ley.
“Hay un programa de rehabilitación para realizar el cambio, pero lo común es porque no marque el consumo”, abundó.
En 2008, cuando aún había crecimiento de vivienda, se instalaron 24 mil medidores; en 2009 también y desde 2010, únicamente 40 mil, concluyó. (lgs)