Una versión es que el coronel de nombre Tonatiuh estaba en su día de descanso y vestido de civil llegó al expendio que está a la entrada de las instalaciones del 28 Batallón de Infantería por el bulevar Cuauhtemoc Sur.
Unas personas quisieron asaltar la negociación, entonces llegaron los policías municipales y confundieron al Coronel con uno de los delincuentes, quienes huyeron.
Al verse sometido por los agentes, pidió apoyo a los soldados al cuartel del 28 batallón, quienes de inmediato llegaron y al pretender aclarar lo sucedido, desarmaron y golpearon a los tres policías municipales.
Uno de los agentes de apellido Silva asignado al Distrito San Antonio de los Buenos tuvo que ser trasladado por paramédicos de la Cruz Roja al hospital del Issstecali El Mirador, donde se reporta grave de salud debido a que resultó con traumatismo craneoencefálico, tres costillas rotas y un derrame interno en la parte torácica.
Otros dos oficiales resultaron lesionados, siendo uno de ellos Sergio Chavarría asignado al distrito policial Sánchez Taboada.
Un testigo, quien omitió su identidad por temor a represalias, dio su versión pues contó “vino un soldado aquí de civil a comprar unas cervezas, ya venía tomado y se quiso pasar de listo con la muchacha, entonces la muchacha pues gritó”, entonces llegaron unos muchachos a bordo de un pick up particular y la auxiliaron.
De las instalaciones militares “salieron los soldados uniformados y con sus armas largas empezaron a golpear a los muchachos. Ellos pidieron apoyo y llegaron los de la municipal, pero los desarmaron y los empezaron a golpear”.
Unos 80 oficiales a bordo de unas 40 patrullas arribaron al llamado de emergencia de sus compañeros, incluso el secretario de Seguridad Pública Municipal, Alberto Capella Ibarra y el Comisario de la Dirección de Policía y Tránsito Municipal, Capitán Ricardo H. Garduño, quienes dialogaron con los militares para que entregaran las armas
Tras ser entregadas las armas se procedió al remolque de una camioneta Nissan Pathfinder, de reciente modelo, color blanco, sin placas, aunque un pelotón de soldados trató de impedir se la llevaran, eso propició que apuntaran sus armas a los policías municipales, quienes hicieron los mismo.
Luego dialogaron y se procedió al remolque del auto. Por su parte, la empleada de la tienda fue custodiada por agentes de la Policía Municipal, quienes se la llevaron a bordo de una patrulla luego de que platicó con el titular de la SSPM.