Dijo que durante la época invernal y otoñal es recurrente el incremento de consulta por estas afectaciones, sin embargo existen otros aspectos que pueden desencadenar episodios de asma en los niños, como contacto prolongado con alérgenos (polen, moho, polvo, caspa de animal, ciertos alimentos), humo del tabaco y cambios bruscos de temperatura.
Se recomienda acudir inmediatamente con el médico familiar o a los Servicios de Urgencias, en caso de que el menor presente tos intensa, flemas, sensación de opresión en el pecho, falta de aliento y silbido al respirar.
Escalante Domínguez, indicó que las medidas preventivas son esenciales durante los cambios bruscos de temperatura, ya que representan un factor de riesgo significativo para que menores con asma presenten complicaciones de esta enfermedad.
El asma es una enfermedad crónica que inflama los bronquios y se caracteriza por problemas respiratorios recurrentes.
Para proteger la salud de los menores, especialmente quienes ya presentan factores de asma o alergias, el especialista recomienda lavar constantemente la ropa de cama (con agua caliente), evitar el contacto con humo de tabaco, prescindir de alfombras y cortinas, además de no utilizar almohadas de lana, cubrir colchones y almohadas con plásticos no permeables a los alérgenos (ácaros), no barrer las habitaciones, usar aspiradora o trapos húmedos, evitar juguetes de peluche.
En marco del Día Mundial del Asma, que hoy se recuerda, el doctor Escalante reitera la importancia de cumplir con el esquema de vacunación, especialmente contra influenza estacional, lo cual disminuye los riesgos de complicaciones de enfermedades respiratorias en la población vulnerable. (hom)