Aunque el reto luce titánico, el edil consideró que sancionar a quienes hacen uso de viviendas como “centros de degenere” debe ser un tema a estudiar por los legisladores locales.
Comentó que actualmente no existen limitaciones para organizar fiestas, por eso las personas que rentan casas para operarlas como antros no tienen ninguna restricción.
“En estas fiestas, aparte de que son un buen negocio, tenemos conocimiento que hay degenere, porque fungen como hoteles, se consumen drogas y alcohol con presencia de menores, no hay quien las regule, porque todo se hace a puertas cerradas en una propiedad privada”, explicó.
A causa de ese vacío en la ley y en la reglamentación, personal de inspección y verificación municipal se ha visto impedido para actuar, no obstante que en algunos casos han logrado “reventar” las fiestas con la presencia de la Policía Municipal en el exterior.
Vázquez Castillo admitió que siempre existirá el riesgo de equivocarse, pues ya pasó en una ocasión que se afectó una fiesta sin fines de lucro.
“Los policías ya se han equivocado, hubo incluso una queja en Sindicatura, por eso tenemos que ser muy cuidadosos con este tema”.
Como presidente de la Comisión Reguladora de Bebidas Alcohólicas en el Cabildo, opinó que con el eventual regreso de las horas extras se podrá inhibir este tipo de prácticas, que están causando serios dolores de cabeza a inspectores municipales.