Se trata de la marcha obrera históricamente más resguardada por la policía, concretamente por cientos de agentes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal que portan macanas, escudos y artefactos que lanzan gases lacrimógenos.
El presídium ,encabezado por el secretario general de Gobierno, Cuauhtémoc Cardona Benavides, es inexpugnable, toda vez que elementos de seguridad lo mantienen acordonado.
Inclusive, hay perros de los conocidos como K-9, listos para atacar a la menor orden de sus entrenadores.
Los contingentes mas ruidosos hasta el momento de redactar esta nota, son los del Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación y los bomberos.
Los primeros quemaron una piñata a la que llamaban Elba Esther Gordillo Morales y los segundos, que reclaman al Municipio el pago de más 150 millones de pesos por horas extras trabajadas, incendiaron un mono que representaba al alcalde Francisco Pérez Tejada Padilla.