El propio Yahir cuenta que la noche en que estaba a punto de morir-- ya que así lo había diagnosticado los médicos—tuvo un sueño con dos de sus amiguitos que recientemente habían fallecido de cáncer, y de repente se le apareció Dios y le dijo que todavía no era el momento de marcharse y que se quedaría.
Al día siguiente, Yahir, despertó con mayor ánimo y actualmente le aplican dosis más fuertes para combatirle el cáncer, puesto que ha tenido dos recaídas, lo cual, incluso, le inhabilitó sus piernas, no podía caminar.
Ahora, tras el tratamiento que recibe en el Centro Oncológico de la Fundación Castro-Limón, Yahir, empieza a caminar y reacciona positivamente al tratamiento y así estará bajo revisión médica durante unos cinco años.
El licenciado Pedro Cruz Camarena, director de la Fundación Castro-Limón, dijo que Yair ya tuvo una segunda recaída, pero lo volvieron a sacar. Y para graduarse requiere cinco años, y lleva dos y medio años en tratamiento, por lo que, de superar el cáncer, él va a graduarse a los 12 años.
“Es el caso de la voluntad de Dios cuando uno se atreve a reconocerlo”, indicó el directivo al mencionar que cuando pasa algo grave hay que hacer dos cosas: Uno, aceptar que uno tiene miedo o dolor y la otra, reconocer la voluntad de Dios. Aquí todo el cuerpo médico dijo: Yahir se muere, pero Dios dijo: todavía no es tiempo, no se preocupen”, comentó el licenciado Camarena.
Sostuvo que los médicos sólo estaban esperando horas para que Yahir muriera, ya no había nada más que hacer. Y caso contrario, hay muchos pacientes que están en perfectas condiciones y mueren en poco tiempo, entonces también tienen que ver la voluntad de Dios.