Las nave de 126 plazas aterrizó en la arena, en el Desierto de La Salada, a 10 kilómetros al poniente del kilómetro 80 de la carretera Mexicali-San Felipe.
Cientos de curiosos avistaron primero que del avión se lanzaron en paracaídas dos individuos, y luego otros dos, quedando la nave sin nadie a bordo.
Luego, un avión más pequeño siguió al jet y desde el mismo se le condujo con sistema de control remoto, tocando el aparato tierra a las diez de la mañana y 24 minutos.
Cerca estaban policías, bomberos e integrantes de diversos grupos de rescate.
Sobre la carretera, entre los kilómetros 80 y 85, acampó mucha gante para disfrutar del espectáculo, el primero en su tipo que se realiza en toda la historia de la aviación.
Con este experimento se pretende además guiar aviones a control remoto, en caso de fallas mecánicas en pleno vuelo.