La Cámara de Diputados rechazó este miércoles en la Ciudad de México la aprobación de la Cuenta Pública 2008 del gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa, por las “severas irregularidades” halladas en el gasto federal y en el aumento de la deuda gubernamental, la cuenta 2010 de los programas Oportunidades y Hábitat y las de Turismo federal y la delegación Sedesol en Baja California.
Los candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al Senado de la República, Eligio Valencia y Nancy Sánchez, denunciaron que estas determinaciones de la ASF, son una muestra palpable del manejo faccioso de los programas sociales, instituidos para beneficiar a los mexicanos sin distinción de color partidista.
Nancy Sánchez Arredondo expresó que es “criminal” que no se usen adecuadamente los recursos destinados a los programas que buscan atenuar la pobreza, como el caso de Oportunidades, mientras en Baja California hay más de un millón de pobres, de los cuales, cien mil viven en condición de pobreza extrema; aunado a que el 70 por ciento de la población gana hasta seis mil pesos, mientras que sólo el 30 por ciento de los bajacalifornianos ganan lo suficiente para propiciar condiciones de vida digna en sus hogares” precisaron los candidatos.
En tanto, Eligio Valencia Roque aseguró que se detectaron por parte de la ASF manejos tendenciosos de los programas sociales como el Hábitat, o bien inoperancia en la promoción turística a pesar de tener millones de pesos para ello.
“Esa es la muestra de la inoperancia de los gobiernos panistas, su ineficiencia en la administración pública y el desinterés social de las políticas gubernamentales de los últimos doce años”, sentenció Valencia Roque.
Nancy Sánchez puntualizó que el candidato a la presidencia por el Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, asumió un firme compromiso con las familias mexicanas de escasos recursos; cuando asuma la titularidad del Ejecutivo fortalecerá los programas sociales, garantizando que cumplan con su misión y su ejercicio sea transparente.
Los candidatos priístas se comprometieron ante trabajadores y residentes de Tecate a ser vigilantes del cumplimiento y fiscalizadores del ejercicio de los programas sociales que no deben tener color partidista, sino tener como premisa el ofrecer las herramientas para el desarrollo familiar.