“Lo peor que puede pasar es que abramos El Chaparral y que el cruce actual siga operando hasta que terminen los estadounidenses”, dijo el mandatario, quien asistió a la renovación de la mesa directiva del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana (CDT).
Agregó que ha seguido de cerca la negociación con Estados Unidos; ellos planean terminar las obras en 2014 o 2015, y “les pedimos que dentro de sus fases de construcción nos ayuden para conectar con la salida de El Chaparral”.
Enfatizó que es lo que está en negociación es la mejor salida por El Chaparral que pueda construirse en el transcurso de la terminación de esa zona.
Así las cosas, el gobernador Osuna Millán reafirmó que “la garita de entrada actual no se va a cerrar; de eso hago el compromiso. Debe quedar muy claro: lo peor que puede pasar es que abramos El Chaparral y siga funcionando la garita de entrada actual hasta que terminen los norteamericanos”.
Dijo que “esa sería la peor circunstancia: que tuviéramos dos accesos a México, y eso nos ayuda. Así que no debe haber ninguna preocupación, para eso es justamente la construcción de las garitas, para atraer más visitantes y más derrama económica a nuestra ciudad”.
Enseguida Osuna Millán aclaró que “el retraso de la obra en Estados Unidos se debe a que el Congreso federal no aprueba la disposición de los recursos, pero se resolverá en cuanto los congresistas den prioridad a este tema que es fundamental para California y Baja California”.
“Estamos insistiendo por la vía diplomática y del convencimiento a las autoridades estadounidenses y mi optimismo se funda en que ya cumplimos y podemos tener dos entradas temporales, en lo que ellos hacen su tarea”, concluyó el mandatario estatal.