Dijo a EL MEXICANO que a casi dos años de la puesta en marcha del nuevo sistema de justicia penal, los juzgados penales han desahogado muchos expedientes y llegará el momento en que acabarán con todo el rezago.
Por eso, dijo, se está realizando un estudio que determinará qué tan factible es la desaparición de algunos de estos juzgados.
Indicó Rentería Ibarra que hay nuevas “materias” que deberán ser atendidas por el Poder Judicial, en el marco del sistema tradicional de justicia, como el narcomenudeo, la ejecución de sentencias y algunas diligencias relacionadas con la extinción de dominio.
La titular del Poder Judicial dijo que posiblemente se dejen cuatro juzgados y desaparezcan dos, pero que esto no está todavía definido.
“Estamos viendo la forma de aprovechar al máximo la existencia ya de juzgados abiertos y del presupuesto que existe en nuestro gasto ordinario, en nuestro gasto corriente”, expresó.