Ambos integrantes del grupo político “Carlos Castillo Peraza” expusieron lo anterior en el foro semanal de la Asociación de Periodistas de Tijuana (APT).
León Ramos sostuvo que el partido blanquiazul está “hundido en la corrupción”, con la venta de los cargos internos y las candidaturas a puestos de elección popular que inauguró el “capo” Jesús González Reyes, quien pretende ser diputado plurinominal.
Advirtió que “el daño a la institución es grave y puede serlo aún más”, y “el hecho de que no haya ni un solo alcalde panista en Baja California es prueba de ello”.
Agregó que “toda esta corrupción actualmente la encabeza el dirigente del comité directivo municipal, Enrique Méndez Juárez, alias «El Kiki»”.
León Ramos criticó, en el caso de González Reyes, la corrupción que ha provocado su manera de ocupar puestos y prácticamente imponer a quien debe dirigir el partido con base en la compra de votos”, y pronosticó que “si en el PAN ya hay compraventa de votos, su destino no está muy claro”.
Agregó que “la única receta para acabar con todo esto es una dirigencia nacional, estatal y municipal que regrese al partido a su origen, para que todos esos corruptos queden eliminados”.
Asimismo aceptó que “el poder del dinero permite a González Reyes permanecer en el partido a pesar de todos los señalamientos en contra, porque no sólo está corrompido él sino que ha corrompido a quienes lo rodean”.
Enfatizó que “el mejor ejemplo de que a través del dinero maneja los asuntos del partido, es que en la elección de Méndez Juárez como dirigente del PAN municipal, en el auditorio donde se llevó a cabo la asamblea su gente andaba comprando y vendiendo votos”.
Héctor Castellanos dijo que él y León Ramos son ciudadanos panistas preocupados por confusa y compleja situación del país y por la corrupción dentro de su partido aunque ésta no es privativa del PAN, como el “facturagate” –falsificación de facturas con el propósito de comprobar gastos en el renglón de gasto social– y la cuenta pública correspondiente al periodo del 1 de enero al 30 de noviembre de 2004, de la administración municipal a cargo de González Reyes.
–La Procuraduría General de Justicia del Estado no ha hecho nada desde que era titular Antonio Martínez Luna, no obstante que éste reconoció que era un asunto grave– prosiguió.
Por el contrario –continuó–, los que participaron en ese fraude fueron premiados con puestos públicos y hasta la fecha no hay respuesta ni de las autoridades gubernamentales ni de los dirigentes del partido en todos sus niveles.
Remarcó que “el PAN tiene como dirigente municipal a un delincuente que encabezó y organizó el «facturagate», y en premio fue diputado, presidente del Congreso local, y ahora presidente del partido en Tijuana”, además de que “ha convertido una institución respetada en una reunión de amigotes que nada aportan para mantener o acrecentar el prestigio de la organización”.
Coincidieron en que durante sus más de 50 años de lucha en las filas de Acción Nacional “hemos visto una serie de cosas que nos tienen asombrados y nos hace preguntarnos si valió la pena el esfuerzo de tantos años para caer en lo mismo que antes combatimos”.
Rechazaron que actúen aprovechando la presente etapa electoral pues es una denuncia que han hecho desde hace varios años y que decidieron ventilar en público después de fracasar en hacerlo dentro del partido, y crearon el grupo político “Carlos Castillo Peraza” para monitorear el comportamiento del partido en todos los niveles.