Hay niños que lloran, se quedan callados, o muestran agresividad en sus dibujos, destacó María del Carmen Sánchez Arias, subprocuradora para la Defensa de los Menores y la Familia del DIF Estatal.
Sin embargo, existen quienes después de un proceso largo de terapia sobre sexualidad se han podido ir en una adopción, los padres los aceptan y conocen lo que han pasado, resaltó.
El tratamiento psicológico comienza a los cuatro o cinco años, cuando las criaturas verbalizan y es posible conversar con ellas, abundó.
Sánchez Arias comentó que hay dibujos, figuras humanas con las que se puede trabajar con los niños más pequeños.
Hay una prueba con muñecos que simulan la familia y con eso ellos pueden representar situaciones sexuales o abuso.
Comentó que menores que han estado mucho tiempo bajo el sistema de casa hogar presentan resistencia a ser adoptados porque están en un entorno que consideran su familia, toman a sus compañeros como sus hermanos y a sus cuidadores como papá y mamá, porque hay un lazo afectivo.
Los padres adoptivos reciben terapia, cuando los menores son asignados a un hogar sustituto en vías de adopción la primera terapia es de adaptación con el niño.
Los más grandes, desde los tres años, deben someterse a visitas para ver la integración entre las partes, concluyó. (lgs)