En la última sesión ordinaria del Congreso del Estado, registrada el 17 de abril, la Diputado Noriega Ríos señaló que en los medios de circulación local se publicó la denuncia hecha por un ex-trabajador del panteón "Jardín de la Esperanza", de nombre Sergio Torres, quien por más de 15 años laboró en la empresa funeraria “Gayoso”. De acuerdo al ex-empleado, esta compañía realiza una serie de procedimientos que afectan el medio ambiente y la salud.
La Legisladora citó las denuncias del ex-trabajador, quien aseguró que la citada compañía "antes de sepultar a los muertos, extrae con una bomba el agua de las fosas para poder colocar los ataúdes, aunque media hora después están otra vez llenas de agua".
La Diputada agregó que las acusaciones también señalan que: "todo el panteón está inundado porque siempre están regando; cuando van a sepultar los cuerpos sacan toda el agua y rompen las gavetas, si hay otro ataúd a los lados meten una manguera, los mueven con una pala y empiezan a extraer el agua para que no se percaten las familias durante los entierros. Si los llegan a ver, les dicen que se debe a una tubería rota".
Virginia Noriega aseguró que el ex trabajador declaró que los ataúdes de madera se desbaratan por la humedad y los cuerpos quedan expuestos, además de que al momento de bombear el agua las mangueras se tapan con cabellos, piel y huesos de los cadáveres. Por si esto fuera poca cosa, el agua retirada es depositada en grandes botes y luego regada sobre el césped, justo donde se encuentran otras tumbas. (idv)