Recibe apoyo del área de Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI), donde le brindan terapia y, adicionalmente, también del área de Atención a Víctimas del Delito de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), informó María del Carmen Sánchez Arias.
La subprocuradora para la Defensa de los Menores y la Familia del DIF Estatal abundó que como todo niño que ingresa al albergue por abuso sexual, está tranquila, pero en momentos tiende a aislarse, a ser renuente para muchas actividades.
Ha tenido buena relación con otras niñas, pero las valoraciones refieren una vida complicada al lado de su mamá desde los 10 años de edad, cuando comenzó a ser abusada sexualmente, agregó.
Recordó que: “era víctima de abuso por parte de la madre, que la vendía con varios sujetos y obtenía un lucro por ello”.
La mujer fue recluida en la penitenciaría de la Mesa al lado de otra, que era su pareja, y algunos de los sujetos que aceptaron pagar 300 pesos a cambio de sostener relaciones sexuales con la niña.