Familias que pertenecen a la organización acamparon en el estacionamiento que se ha convertido en su refugio en varios periodos de la actual administración estatal.
Desde ayer levantaron paredes de madera para resguardarse del frío y ahora las pintan con su insignia, una antorcha encendida.
Aún no trasladan muebles, pero ya está construido, en el mismo lugar que el año pasado, el cuarto de madera donde cocina, duermen y descansan frente a una de las puertas de acceso al Centro de Gobierno.
Con los manifestantes que se reinstalaron en plantón regresaron los vendedores ambulantes que los abastecen de productos.