"Se desesperó por la situación económica", platicó el propietario de la vivienda donde ocurrió la tragedia.
El hombre quien pidió el anonimato contó que el lunes pasado se encontró a Mario Alberto Rivera Torres, de 23 años; le preguntó que sí todo estaba bien, pues sabía hace dos meses perdió su empleo como repartidor de las farmacias Roma.
Me preguntó qué por qué, le dije: Es sólo por preguntarte. Me contestó que todo estaba bien en su casa, con su esposa Irlanda, de 20 años, y su hija del mismo nombre.
El encuentro ocurrió en la calle Juan Carrillo, al exterior de la vivienda número 76, donde todos vivía.
"Era como mi hijo, lo conocí desde pequeño aquí en la colonia y le dije que se viniera a vivir aquí. Ya tenía como dos años", contó el rentero después de que personal del Servicios Médico Forense sacó de la vivienda los tres cadáveres.
Ayer salí a trabajar "como a las 6:15 de la mañana y regresé a las 4 más o menos", entonces mi esposa me contó "oí como disparos" allá arriba, a la hora y media de irte.
Como no revisó, el dueño de la vivienda decidió ir al departamento rentado por Mario Alberto y su familia.
"Entré y la puerta estaba entreabierta, ahí vi a la muchacha con la cara manchada", luego observó a un costado estaba el de su pequeña hija de dos años y encima de ellas el cadáver del joven padre de familia.
Entonces decidió llamar al número de emergencias y llegaron policías municipales, quienes encontraron en el lugar de los hechos un revolver.
El caso quedó a disposición de agentes ministeriales de la Unidad de Homicidios Dolosos de la Subprocuraduría Contra la Delincuencia Organizada (SCDO) de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
"NO LO CREEMOS"
Los vecinos se sorprendieron al saber la noticia, pues conocían muy bien a Mario, a quien consideraron un buen muchacho.
"Adoraba a su esposa e hija. No creo que haya hecho eso", se repetía una vecina al saber lo ocurrido.
Mario era un vecino conocido en el barrio, pues ahí vivió desde la infancia, incluso sus padres viven a la vuelta de donde él rentaba.
"Su papá le echaba la mano", explicaba la vecina de la colonia Nueva Tijuana, también conocida como Los Módulos III.
Un vecino recordó que incluso habían planeado festejar juntos su cumpleaños en noviembre de este año, pues ambos nacieron el mismo día.