Desde el martes, la familia estaba viviendo en pánico porque los extorsionadores desde ese día estaban ejerciendo una fuerte presión sobre ellos. Sin embargo, no habían denunciado el hecho ante alguna autoridad, y fue hasta que el taxista que transportaba a dos hijos de esa familia que notó algo raro en la manera que un joven recibía instrucciones de los extorsionadores.
Incluso el chofer pensó que la niña que acompañaba al hermano mayor era víctima de una privación de la libertad, y por eso llamó al teléfono de emergencia 066.
La unidad de alquiler fue ubicaba cuando pasaba sobre la calzada Independencia, frente a la Central de Autobuses, generando un fuerte despliegue de autoridades estatales y municipales, de tal suerte que hasta el grupo de reacción inmediata de la Policía Municipal se abocó al lugar.
En la unidad de taxi viajaban una niña de 7 años de edad y un joven de 18 años de edad, quienes realmente eran víctimas de una extorsión telefónica y los sujetos extorsionadores los estaban movilizando hacia diferentes puntos de la ciudad dando indicaciones por el teléfono celular.
El día martes, a eso de las 19:45 horas, en un domicilio del fraccionamiento Villas del Rey fue recibida una llamada telefónica de extorsionadores, quienes inyectaron temor a los moradores de la vivienda, incluyendo adultos y menores.
Los extorsionadores obligaron a que un joven de 18 años de edad y su hermana de 7 años de edad se fueran a recluir a un hotel, luego tomar un taxi en la mañana del miércoles donde al chofer del taxi se le hizo raro que el joven estuviera dando instrucciones sin sentido, por lo que prefirió llamar a la policía para que interviniera, reportando que el joven era el plagiario y la niña la víctima.
La señora Claudia “N”, madre de la niña y el joven, relató que los dos hijos se estaban movilizando en taxi por indicaciones de extorsionadores.
El caso fue tomado por la Subprocuraduría Contra la Delincuencia Organizada, ya que se trata de otro caso de extorsión telefónica donde los maleantes meten miedo a las personas diciendo que tienen a un familiar secuestrado y traen dando vuelta a las víctimas y les quitan el dinero bajo amenazas.
Obviamente, aunque aseguran que “los buscan afanosamente”, la policía no tenía ni pistas de dónde buscar a los autores de este criminal acto de extorsión.