Al menos ese fue el argumento que esgrimió Delia Cuevas Padilla, de 34 años de edad, quien por cierto huyó del lugar pero poco después la detuvieron policías municipales asignados a la delegación La Presa.
Las víctimas se identificaron como Elvia Jacobo Barragán y Ara Anahí Almazán Esparza, de 16 y 14 años, en ese orden.
Alrededor de las 8 de la noche del viernes éstas esperaban el transporte público en avenida Francisco Javier Mina, entre María Tomasa Estévez y La Paz.
Elvia conducía una camioneta GMC 1999, blanca, matrícula 3GA6253, y al pasar frente a las jovencitas invadió el área de estacionamiento de emergencia y las golpeó con el frente, tirándolas sobre la banqueta.
La mujer descendió en forma apresurada y se alejó, pero unos policías preventivos la detuvieron en Ruta Matamoros y bulevar Casa Blanca, para presentarla ante el juez municipal que atendió el asunto y lo turnó al Ministerio Público del fuero común.
Ahí alegó que momentos antes del percance recibió la noticia de que su madre había fallecido en Guadalajara; por eso no supo qué hacer y optó por retirarse.