Comentó que este tipo de situaciones se pueden controlar en una ciudad como Tijuana, que ha avanzado en materia de seguridad, para que no se conviertan en una constante como sucedió principalmente en 2008.
“Estas circunstancias no creo que vayan a desencadenar algo más fuerte”, expresó.
Parra Romero recordó que al oficial fallecido ayer, Jesús Alberto Huerta Estrada, se le estuvo brindando protección después de que fuera atacado hace cuatro años, e incluso se le cambió de adscripción para evitar un nuevo atentado.
Adelantó que hay indicios muy particulares “de dónde viene esto”, en alusión a las causas que derivaron en la muerte del ex uniformado horas después de ser baleado.
En su calidad de presidente de la Comisión de Seguridad Pública en el cabildo de Tijuana, pidió que las demás corporaciones tengan el mismo compromiso de reforzar la seguridad, “porque Tijuana no nada más tiene a la Policía Municipal, tiene a la Policía Estatal Preventiva, tiene a la Policía Ministerial, tiene al Ejército, a la Policía Federal, yo creo que el compromiso es de todos, mayormente cuando estos hechos se dan por delincuencia organizada”.
Aseguró que el gobierno federal es el que debe tener mayor intervención, por tratarse el narcotráfico y la delincuencia organizada.
Debido a que estos hechos se dan en la antesala del arranque oficial de las campañas políticas, el edil confió en que esto no vaya más allá, como está ocurriendo en gran parte del país y que no afecte en el ánimo de la población. (lgr)