La planta ha estado fuera de servicio casi dos meses, desde fines de enero, y ante el desconocimiento del por qué parte de la tubería de enfriamiento de una de las turbinas se desgasta aceleradamente, las autoridades prefieren que no vuelva a operar.
El miembro de la comisión Elmo Collins dijo en un comunicado que "hasta que quedemos satisfechos con el trabajo que se ha hecho, la planta no volverá a operar".
Lo más desconcertante, según indicó, es que no se sepa a dos meses de trabajo qué es lo que pasa. Primero se encontraron unas decenas de tubos delgados metálicos con un desgaste que la empresa Edison califico como inusual. Hubo una pequeña fuga de vapores que se descartó que haya causado daños y se detuvo temporalmente el funcionamiento, pero ahora se mencionan cientos de lo mismos tubos averiados, con desgasta inusual y no hay un antecedente para el incidente.
Todos los tubos averiados con parte de una serie de cerca de 10,000 tubos por los que circulan vapores de la planta en funcionamiento para que se enfríen y bajen la temperatura de la planta en general.
Todas vas averías se centran en la unidad número 3, de las 4 que tiene la instalación en la frontera de los condados de San Diego y Orange, unos 100 kilómetros al norte de Tijuana.
La comisión instruyó a Edison que encuentre soluciones alternativas a la generación eléctrica de la planta, en caso de que la instalación tenga que permanecer más tiempo fuera de operaciones.
San Onofre proporciona a Edison unos 220 megavatios de energía eléctrica para abastecer de energía a 1.4 millones de consumidores entre los condados de Orange y de Los Angeles.
Ahora la mayor preocupación para la comisión y para Edison es cómo conseguir esa cantidad de energía antes de que la proximidad del verano eleve las temperaturas y la población alcance el consumo tope de electricidad.