Mencionó que se ha estado reuniendo con personal de catastro, de Oficialía Mayor, de la Secretaría de Desarrollo Urbano y del Fideicomiso Inmobiliaria Tijuana para determinar qué terrenos están en orden legalmente para ser comercializados.
“La idea nuestra es que el producto que podamos obtener de la tierra susceptible de enajenación sea para efectos de seguir con obra, dedicarlo a cubrir necesidades en pavimentación y si es posible para algo de transporte”, indicó.
Ibarra Batista abundó que existe la posibilidad de intercambiar terrenos por obra pública, como ya se ha hecho, sobre todo con empresas del sector inmobiliario.
El funcionario aclaró que los cien millones de pesos son tan sólo de un primer paquete, porque la idea que tienen es vender más terrenos que forman parte del patrimonio de la ciudad.
“Cien millones son en el primer paquete, si salen más, más, para qué queremos terrenos si lo que ocupamos es pavimentación, servicios en la comunidad”.
Los terrenos que serán puestos en venta son los que el Ayuntamiento de Tijuana recibe en donación, en cumplimiento de la Ley de Fraccionamientos; ninguno se necesita para la construcción de centros comunitarios, escuelas o espacios públicos, aseguró el Secretario de Administración y Finanzas.
En todos los casos, dijo, verificarán que se encuentren legalmente listos para ser ofrecidos en venta, “y que haya una titularidad clara del Ayuntamiento”.