Todo le funcionaba a la perfección, el negocio caminaba sobre ruedas y la vida parecía depararle un gran destino, hasta que se cruzó en el camino de la Policía Estatal Preventiva (PEP).
Esto sucedió la tarde del viernes, cuando los agentes estatales la capturaron con 50 dosis individuales de marihuana y una bolsa de polietileno en la que cargaba 129 gramos de ese vegetal.