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MEXICALI.- Al lamentar el embargo que impusieron autoridades estadou-
nidenses al camarón mexicano, la Alianza de Pescadores del Alto Golfo de California propuso la integración de un frente común entre el sector pesquero y autoridades federales, para buscar la recuperación de dicha certificación que permita su regreso al mercado norteamericano.
“Como organización de pescadores ribereños de los estados de Baja California y Sonora, llamamos al resto de organizaciones de pescadores ribereños del Mar de Cortés, a conformar un espacio de interlocución que permita intercambiar experiencias exitosas en la práctica de la pesca responsable y el cuidado de las especies, para contribuir a consolidar los esfuerzos que en este sentido se vienen realizando en la región”, asentó Andrés Rubio Castro, presidente del Consejo Directivo de la mencionada organización.
En su posicionamiento con respecto al embargo que impuso Estados Unidos al camarón al considerar que se ha estado incurriendo en prácticas ilegales en su captura en altamar, la Alianza de Pescadores destacó precisamente que su integración se dio en agosto de 2009 con el objeto de promover la pesca responsable, asumiéndola como el aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros en armonía con el medio ambiente, la utilización de prácticas de captura y acuicultura que no sean nocivas para los ecosistemas, los recursos y la calidad de los mismos.
Al mismo tiempo, dijo Rubio Castro, como organización de vanguardia, privilegiaron el diálogo y el acuerdo como método para consensar las medidas a implementar en la zona del Alto Golfo, que tengan como propósito contribuir a la protección de especies en peligro de extinción, como lo es la Vaquita Marina, así como de evitar la pesca ilegal y la sobrepesca que impida la reproducción de las demás especies.
Incluso recordó que gracias a la suma de esfuerzos entre el sector pesquero ribereño, organizaciones no gubernamentales y autoridades federales, fue posible documentar la cero captura incidental de Vaquitas Marinas en el Alto Golfo de California, “para bien de la conservación de esta carismática especie y de la imagen responsable de la comunidad pesquera local”.
El líder de pescadores comentó que en congruencia con los postulados de esa organización y con las disposiciones previstas en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, han apoyado el levantamiento de estudios de impacto ambiental para poder realizar la actividad pesquera en la región, y con ello evitar daños irreversibles a la biodiversidad del Alto Golfo, reconociendo la postura “abierta e incluyente del titular de la Semarnat, Juan Rafael Elvira Quezada, para escuchar y facilitar la participación del sector social pesquero”.
Andrés Rubio estableció que la Alianza se pronuncia por seguir avanzando en el ordenamiento pesquero, en la diversificación de la actividad pesquera, en la transparencia en el acceso a los recursos en la automatización de las solicitudes de permisos y concesiones de pesca, en la implementación de programas permanentes de inspección y vigilancia que eliminen las prácticas de pesca ilegal, la clonación de embarcaciones, la sobreexplotación de los recursos y el incremento desmedido del esfuerzo pesquero.
Pero, en forma paralela, aclaró, también solicita que se actualicen de manera realista y participativa las normas técnicas establecidas, para lo que se está promoviendo un encuentro con el Comisionado de Pesca y Acuacultura, Ramón Corral Avila.
Dijo que como Alianza también se pronuncian por el fortalecimiento del mercado interno nacional, la promoción del consumo del pescado y el marisco en la dieta popular, así como por el otorgamiento de apoyos para la creación de canales de comercialización en el mercado internacional que permitan el fortalecimiento del sector pesquero, evitando las prácticas monopólicas y la especulación.
Advirtió que el embargo camaronero que entrará en vigor el 20 de abril próximo, impactará negativamente a miles de familias que dependen del empleo que genera la flota camaronera de alta mar, por lo que insistió en que, en solidaridad con ese sector, y para evitar mayores problemas en la temporada 2010-2011 que iniciará a fines de agosto o mediados de septiembre de este año, se integre un frente común entre el sector pesquero y las autoridades federales, para buscar la forma de recuperar la certificación de esta pesquería, para acceder nuevamente al mercado norteamericano.