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TIJUANA.- “Un cuarto de siglo de semiestancamiento crónico, de incapacidad para generar los empleos que demanda la sociedad, la pérdida constante de competitividad, fragilidad fiscal, aumento de la deuda interna, desindustrialización y creciente dependencia alimentaria y energética, desempleo, migración, aumento de la pobreza y desigualdad, con sus consecuencias sociales y políticas, demandan con urgencia una revisión profunda del paradigma seguido y el diseño e implantación de opciones alternativas en la economía del país”.
Esto es parte del documento base de discusión del XVIII Congreso nacional denominado “Hacia la reforma económica para revitalizar el proyecto nacional” del Colegio Nacional de Economistas que dio a conocer el presidente del Colegio de Economistas de Baja California, Rubén Roa.
Comentó que la celebración de este Congreso fue una convocatoria para iniciar una amplia reflexión nacional, mediante el debate argumentado y el diseño de propuestas de los economistas mexicanos, en el marco de una participación amplia y plural de la sociedad, las instituciones gubernamentales y políticas, para dar respuesta eficaz a la coyuntura de la Nación, en una perspectiva inmediata y de largo plazo.
El documento indica que aunque las consecuencias de la crisis en México son reconocidos por todos los actores económicos, sociales y políticos, no existe un consenso sobre sus causas profundas y posibilidades de superación.
Esta realidad requiere ser analizada de manera integral, mediante un amplio debate en la opinión pública que contribuya al establecimiento de compromisos de fondo por parte de los actores económicos, sociales y políticos.
“Los cambios de la nación demandan un convencimiento de la sociedad y de los poderes públicos, sustentado en razones y argumentos. Las decisiones públicas requieren un amplio debate y respaldo de la sociedad, no sólo por la necesidad de su legitimación, sino porque esta participación ciertamente enriquecerá la sustancia y el compromiso para la realización de las políticas públicas”, cita el documento.
“Se propone fortalecer el proyecto nacional de desarrollo de México como Estado-Nación, en el contexto de la globalización. Se trata de responder a los retos internos y de la mundialización de la economía desde una perspectiva propia, a partir de nuestro proyecto de desarrollo nacional, en el que la autodeterminación económica se constituye en base fundamental de la autodeterminación política y cultural de México ante el mundo.
Es evidente que ceder la iniciativa y responsabilidad del desarrollo nacional a actores externos, a través de la apertura al comercio e inversiones internacionales, no ha producido ni producirá por sí misma, una dinámica de desarrollo nacional. La concepción neoliberal está en bancarrota en México y el mundo.
Por ello se considera que las políticas de desarrollo nacional deben tener un alcance integral, estar sustentadas en los mandatos constitucionales y responder de manera eficaz a las demandas de la sociedad”, cita el documento.