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TIJUANA.- Desde hace cua-tro años, la estadística nacional
de nuevos casos de SIDA se mantiene en ocho mil por año y muchas veces refiere a infecciones adquiridas en la década de los 90 del siglo pasado.
La razón de que la cifra permanezca sin crecer ni disminuir es que los casos son resultado de infecciones ocu-rridas hace muchos años.
El VIH puede tardar en ausencia de tratamiento 10, 15 ó 20 años. “Estamos viendo lo que ocurrió en los años 90, hay retraso en ver los casos porque los pacientes tienen su infección y por varios años no sucede nada”.
José Antonio Izazola Licea, director general del Centro Nacional la Prevención y Control del SIDA (CENSIDA), expuso lo anterior en su gira por la ciudad.
Sostuvo que desde 1983, cuando inició la epidemia, se han registrado 137 mil casos de SIDA, de los cuales casi la mitad ahora son defunciones.
En México 65 mil personas reciben tratamiento, 33 mil lo hace por medio de la Secretaría de Salud.
Todos los pacientes con SIDA reciben tratamiento y otros que viven con VIH, no han desarrollado la enfermedad, pero lo necesitan.
Baja California
Con referencia al ámbito estatal, Izazola Licea refirió que el trabajo de varios años que se ha realizado en Baja California coloca al Estado como uno de los que están a la vanguardia.
Hay varios retos de esta entidad que no están presentes en otros
lugares, esencialmente el uso de drogas inyectables, las poblaciones móviles y la movilidad de población por la frontera, esta-bleció.
Baja California y Ciudad Juárez son las fronteras que tienen mayor movilidad y mayor impacto en términos de VIH; hay que intensificar las acciones, pero vamos en la dirección correcta, concluyó.