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TIJUANA.- Alumnos de tercer semestre del plantel Conalep Tijuana II realizaron un Altar de Muertos en memoria de su amigo y compañero José Alfredo Salazar Rodríguez, quien muriera hace apenas diez días, víctima de los hechos violentos que se registran en la ciudad.
Esto en el marco del tradicional festejo a los fieles difuntos que se conmemora el 2 de noviembre en nuestro país, donde autoridades educativas con el objetivo de fomentar las actividades para rescatar las costumbres mexicanas, convocaron a un concurso interno de altares de muertos en coordinación con el personal docente, por lo que el grupo 308 de Control de la Contaminación Ambiental dedicó al joven estudiante su altar.
Aún con el dolor a flor de piel, estudiantes del grupo 308 relataron que José Alfredo Salazar Rodríguez, murió violentamente el pasado 20 de octubre en el asalto perpetrado a la sucursal Domino’s pizza del Florido, sitio donde trabajaba después de salir de clases.
“Trabajaba de tres a once de la noche diariamente después de que salía de la escuela” señalaron los alumnos, quienes todavía tienen resienten su pronta muerte “era alegre, siempre estaba sonriendo, era muy social y amable, además de ser responsable porque siempre cumplía con todas las tareas además de trabajar” mencionaron.
Asimismo, una maestra que prefirió omitir su nombre señaló “Iba muy bien en la escuela, no tenía problemas con ninguna materia, en invierno preparaba galletas para venderlas al igual que sushi, quería ser chef…era una joven promesa y con su muerte toda la sociedad perdió, su plan era terminar la preparatoria y viajar a Monterrey a estudiar repostería francesa”
En el altar sus amigos dispusieron su comida y objetos preferidos como una cámara digital y unos lentes obscuros, al igual que sus canciones predilectas con artistas como Gloria Trevi y Evanescence, asimismo colocaron calaveras de azúcar, pan de muerto, cirios, incienso y flores de cempasúchil.
Por su parte la directora del plantel María Guadalupe López Meza, indicó que el fin es preservar las costumbres mexicanas en los jóvenes estudiantes, quienes al vivir en frontera viven una transculturación, además premiarán a los tres altares mejor adornados, cuyo premio será un estímulo económico de aproximadamente quinientos pesos.