TIJUANA.- Cerca de una veintena de familiares de víctimas de secuestro se encuentran en este momento en las instalaciones de la PGJE, para hacer entrega de las pruebas de ADN.
La intención es que la dependencia que tiene como obligación investigar tenga más pruebas y se pueda avanzar en casos que tiene estancados hasta 5 años.
Lo anterior fue dado a conocer por el representante de la Asociación Esperanza, Fernando Oseguera Flores, quien reconoció que es difícil lograr que la gente colabore, pues no hay confianza.
Entre las víctimas se encuentra la hija del empresario y político priísta, Arturo Valdez Otañez, secuestrado en noviembre pasado, en esta ciudad.
Asimismo otras familias que este año recibieron la noticia de la desaparición de su gente, y que siguen con la esperanza de que aparezcan vivos.