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'COCO' celebra a la familia y el arte de ser recordados

por Redacción / EL MEXICANO
11/2/2017 11:18:00 AM
La película de Disney Pixar

MÉXICO.-  “COCO es la historia de un niño de 12 años que tiene un gran sueño”, señala el director Lee Unkrich. “Trata sobre una familia muy trabajadora, con tradiciones fuertes y mucho amor. Pero lo más extraordinario de COCO es que el niño podría ser mi hijo. Esa familia podría vivir en la casa de al lado. La dulce y mandona abuela que insiste en que su nieto coma otro bocado podría ser tu abuela. Hay algo que es conocido por todos nosotros en esta historia. Eso es lo que la hace tan especial”. 

El tema universal de la familia atrajo a los realizadores. “Todos formamos parte de una familia”, declara el codirector y guionista Adrian Molina. “Esas relaciones son hermosas y complicadas. Pero nuestra familia es lo que nos moldea y quienes somos; y eso nos llevó a preguntarnos: si tuvieses la oportunidad de reunirte con tus ancestros, ¿qué cosas reconocerías en ellos que ves en ti?”.

Unkrich agrega: “Reconocimos una necesidad común de ser recordados, de sentir que seguiremos importando mucho después de que nuestro tiempo aquí haya acabado. Del mismo modo, hay un fuerte deseo de mantener vivo el recuerdo de nuestros seres queridos. Compartiendo sus historias y creando las nuestras, construimos esta conexión a través de las generaciones que trasciende nuestra vida diaria”.

El largometraje número 19 de Pixar Animation Studios presenta a Miguel, un aspirante a músico y guitarrista autodidacta que sueña con seguir los pasos de su ídolo, Ernesto de la Cruz, el músico más famoso de la historia de México. Pero la música está prohibida dentro de la familia de Miguel. Muchos años atrás, su tatarabuela y su tatarabuelo llegaron a un callejón sin salida: ella quería que criaran juntos a su familia en Santa Cecilia, pero él no podía renunciar a su sueño de convertirse en músico, por lo que abandonó a su familia para ir detrás de él.

Lamentablemente para Miguel, la consecuente prohibición de la música que estableció su tatarabuela, Mamá Imelda, se ha transmitido de generación en generación y se cumple a rajatabla. “Cuando Miguel descubre un secreto del pasado de su familia —una conexión con Ernesto de la Cruz—, corre a contar la novedad a su familia, creyendo que eso le facilitará el camino para ser músico”, cuenta el guionista Matthew Aldrich. “Pero para su sorpresa, solo empeora las cosas”.

Molina agrega: “Miguel siente que debe elegir entre su pasión por la música y el amor que siente por su familia. Y lo que más quiere es compartir su talento con su familia y demostrarles que hacer música es algo hermoso y honorable. Pero lo hace de la manera equivocada”.

Un acto impulsivo de Miguel desata una transformación mágica que lo vuelve visible únicamente a los ojos de los familiares que llegan de la Tierra de los Muertos en el Día de Muertos, también conocido como el Día de los Muertos. Este colorido mundo paralelo está poblado por las distintas generaciones de personas que hace tiempo partieron de la Tierra de los Vivos, incluidos los antepasados de Miguel, quienes de inmediato lo reconocen y se ofrecen a ayudarlo, pero solo si él acepta renunciar a la música para siempre.

“Eso para Miguel es algo sencillamente inaceptable”, cuenta la productora Darla K. Anderson, “así que se une a un desaliñado y astuto esqueleto llamado Héctor, y juntos salen en busca de Ernesto de la Cruz, quien ambos creen que tiene la clave para desentrañar la misteriosa y nada musical historia de la familia de Miguel”.

Afortunadamente, la prohibición de la familia Rivera no se extiende a la película. “Me encanta la ironía”, señala Anderson. “Tenemos una familia con una inexplicable negación a la música, que vive en un país que está arraigado en ella. En COCO, rendimos homenaje a todos los distintos estilos de música mexicana”. 

Según Anderson, la autenticidad era esencial. Los realizadores querían asegurarse de que la música de la película no solo sonara genuina, sino que también se viera genuina al interpretarla. “Filmamos muchas tomas de referencia con músicos mexicanos, de manera que cuando Miguel rasgueara su guitarra, lo hiciera con precisión. Reclutamos a un grupo de talentosos músicos de México con la habilidad para abrir su corazón a esta música y eso marca toda la diferencia”. 

Ambientada en México, COCO presenta dos mundos distintos: la Tierra de los Vivos y la Tierra de los Muertos. Miguel y su familia viven en Santa Cecilia, un pueblo encantador con una animada plaza central donde se congregan sus habitantes. El estilo y el aspecto de Santa Cecilia está inspirado en los pueblos que los realizadores visitaron en sus viajes de investigación; pero esos viajes hicieron mucho más que eso.

“La historia de COCO está inspirada en las personas, la cultura y una de las tradiciones más representativas de México”, cuenta Unkrich. “La gente de México nos hizo pensar en nuestras propias familias, en nuestras historias y cómo ese legado nos hace ser quien somos hoy en día. Estamos agradecidos por las oportunidades que tuvimos, y podemos decir con toda honestidad que hoy somos personas diferentes a causa de las experiencias que vivimos”.

El talento que presta su voz en español para la versión en Latinoamérica de la película está conformado por artistas latinos y mexicanos que dan voz a personajes tanto de la Tierra de los Vivos como de la Tierra de los Muertos. De la Tierra de los Vivos: Luis Ángel Gómez presta su voz a Miguel; Elena Poniatowska da voz a la querida bisabuela de Miguel, Mamá Coco; Angélica María interpreta la voz de la autoritaria Abuelita; César Costa da voz a Papá, y Sofía Espinosa (Gloria) presta su voz a la amorosa mamá de Miguel. Luis Valdez (Which Way Is Up, y director de La Bamba y Cisco Kid) y Jaime López prestan su voz al tío de Miguel y al mariachi del pueblo, respectivamente. 

De la Tierra de los Muertos: Gael García Bernal (Mozart in the Jungle, de Amazon) ayuda a dar vida al encantador Héctor; Marco Antonio Solís da voz al ídolo de Miguel, Ernesto de la Cruz; y Víctor Trujillo presta su voz a Chicharrón. Angélica Vale da voz a la tatarabuela de Miguel, Mamá Imelda; Cecilia Suárez da voz a Tía Rosita; Alfonso Arau es la voz del difunto bisabuelo de Miguel, Papá Julio; y Héctor da voz tanto al Tío Óscar como al Tío Felipe, los idénticos tíos mellizos de Miguel. Completan el reparto Trino, Juan Villoro, Eugenia León, Cecilia Toussaint, Andrés Bustamante, Xavier Velasco, Antonio Garci, Francisco Calderón, Benito Taibo, Xavier López “Chabelo”, Ofelia Medina, Alex Lora y Carlos Rivera. 

COCO está dirigida por Unkrich (TOY STORY 3) y codirigida por Adrian Molina (Story Artist en MONSTERS UNIVERSITY) a partir de un guion de Molina y Matthew Aldrich (Spinning Man). Anderson (TOY STORY 3) es el productor y John Lasseter se desempeña como productor ejecutivo.

COCO presenta una banda sonora original del compositor ganador de un premio Óscar® Michael Giacchino (UP: UNA AVENTURA DE ALTURA, ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS), una canción de los ganadores de un Óscar® Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez (FROZEN: UNA AVENTURA CONGELADA), y canciones adicionales compuestas por Germaine Franco (Dope, Shovel Buddies) y Molina. El asesor musical Camilo Lara del proyecto musical Instituto Mexicano del Sonido también forma parte del equipo, así como los asesores culturales Lalo Alcaraz, Marcela Davison Avilés y Octavio Solís.

EN OTRA TIERRA

El equipo de COCO encuentra su historia en México

En sus películas, Pixar Animation Studios explora distintos mundos. desde París a la Gran Barrera de Coral, y desde el espacio hasta la ciudad de Monstruópolis. La investigación es la piedra angular en la creación de estos mundos que son fantásticos, pero increíblemente verosímiles, y de los personajes que los habitan, ya sea desmontando juguetes clásicos o resolviendo cuántos globos son necesarios para que una casa pueda remontar vuelo.

 En COCO, los realizadores querían sumergir al público en la cultura en la que arraiga su historia. Abordaron la investigación desde distintos ángulos: reclutaron asesores y expertos, estudiaron el arte, el cine y la música de México, y viajaron por todo el país para participar de sus tradiciones, conocer a la gente y ver con sus propios ojos dónde irían a vivir sus personajes. 

Asesores culturales
Los realizadores colaboraron con un equipo de asesores culturales, incluidos el caricaturista político Lalo Alcaraz, el dramaturgo Octavio Solís y la autora, productora independiente y defensora de las artes y el patrimonio, Marcela Davison Avilés. Los asesores, cuyas familias todas proceden de México, intervinieron en todos los aspectos culturales de la película, desde el vestuario de los personajes y la decoración de los sets, hasta la paleta de color e incluso los diálogos, en donde alentaron la introducción de una fluida mezcla de español e inglés en el guion. 

Solís, quien ha trabajado en el mundo de las artes en el Área de la Bahía de San Francisco durante treinta años, señala que los realizadores apreciaban sus opiniones sinceras. “No siempre concuerdo con la visión establecida”, manifiesta. 

Solís alentó a los cineastas a no retratar con demasiada sinceridad a los personajes de la Tierra de los Muertos. “Nuestro enfoque a la hora de honrar a nuestros ancestros es más desenfadado. Si alguien era un pesado en la vida, probablemente también lo sea de muerto. Creo que la película capta eso muy bien”. 

Alcaraz, el caricaturista editorial de la tira cómica La Cucaracha, distribuida a nivel nacional en los Estados Unidos, respaldó los esfuerzos de los cineastas por centrarse en el tema de la familia. “Los latinos poseen una fuerte estructura familiar. La familia es lo primero”, declara. “Eso es lo que me encanta de COCO”. 

“Es una historia universal acerca de los lazos duraderos del amor de familia”, agrega Avilés. “Hay un profundo homenaje cultural en la celebración del Día de Muertos; es importante comprender el carácter festivo de la celebración y que los niños en la película participan felices de ese día”.

 “La gente comprenderá mucho más esta cultura —estas tradiciones— luego de ver la película, porque Pixar ha realizado una exhaustiva investigación”, señala Alcaraz. 

Según Avilés, quien también cura y produce programas de arte del patrimonio cultural mexicano, lo más importante que hicieron los realizadores en su esfuerzo por lograr una representación fiel de la cultura mexicana en COCO, fue hacerlo de la manera más respetuosa y consciente posible. “Luego actuaron en base a esa consciencia”, dice. “Se tomaron el tiempo para comprender la cultura. Escucharon a expertos de numerosas áreas, como arqueólogos, músicos, defensores culturales. Y realizaron numerosos viajes de investigación. Todo fue realizado con la mayor sinceridad, respecto y humildad”.

 La investigación
“En cuanto decidimos que queríamos contar una historia que sucede en México, de inmediato organizamos nuestro primer viaje de investigación”, cuenta el director Lee Unkrich. “Durante tres años, visitamos museos, mercados, plazas, talleres, iglesias, haciendas y cementerios por todo México”, agrega. “Las familias nos abrieron las puertas de sus casas y nos enseñaron sus platos y música favoritos, su estilo de vida y tradiciones. Y, sobre todo, fuimos testigos de la importancia fundamental que le dan a la familia”.

 Eso, según cuenta Unkrich, fue lo que en definitiva inspiró la historia que el público verá en la pantalla grande. “Quisimos explorar los vínculos familiares que nos unen a las generaciones que nos precedieron”, declara. “Es una historia que busca honrar nuestro pasado, sin dejar de mirar al futuro”.

2011
En 2011, Unkrich viajó a la ciudad de México con la productora Darla K. Anderson, el diseñador de producción Harley Jessup y el Story Supervisor Jason Katz. El equipo visitó el Museo Dolores Olmedo de la ciudad de México para observar el altar dedicado a Pedro Linares, el artista local que creó las figuras realizadas en papel maché llamadas alebrijes a fines de la década de 1930, producto de un extraño sueño que tuvo durante una terrible enfermedad. Los cineastas quedaron tan cautivados con las coloridas figuras que se juraron incluirlas en la película de una u otra forma.

El viaje también incluyó pasar un tiempo en la ciudad de Oaxaca, donde visitaron el templo de Santo Domingo y el centro cultural, el mercado Tlacolula y El Árbol del Tule, un enorme ciprés de Moctezuma que se estima que tiene cerca de 3.000 años. Los realizadores recorrieron el pueblo de Teotitlán del Valle y también visitaron el taller del artista de alebrijes Jacobo Ángeles. Uno de los platos fuertes del viaje fue el sitio arqueológico de Monte Albán, donde contemplaron las ruinas de enormes plazas, pirámides y tumbas que sirvieron de referencia para el diseño vertical de la Tierra de los Muertos.

También fueron a la ciudad de Morelia, donde el equipo visitó la Plaza Morelos, la fuente de las Tarascas y el Acueducto de Morelia, que luego serviría de inspiración para el impresionante puente de cempasúchiles que en la película une la Tierra de los Vivos con la Tierra de los Muertos. También conocieron el Palacio de Gobierno y la catedral del centro histórico de Guadalajara. En Día de Muertos, fueron desde Pa´tzcuaro hasta Santa Fe de la Laguna para visitar la Casa del Muerto del Año. Una familia local los invitó a cenar a su hogar y pasaron tiempo en los cementerios hermosamente decorados de Tzintzuntzán.

Si bien la película aún estaba en pañales, las fotografías que tomaron fueron muy valiosas años más tarde. “Estábamos tan inspirados”, cuenta Jessup. “Estábamos recién a comienzos del proceso, pero queríamos absorberlo todo, tomamos fotografías que sabíamos que iríamos a utilizar fuera cual fuera la versión que hiciésemos de la historia. Los cielos de México, las calles empedradas, las preciosas telas bordadas, la comida de las ofrendas… nos trajimos todas esas imágenes con nosotros”. 

2012 
En el siguiente viaje, además de Unkrich, Anderson y Jessup, se sumaron la directora de fotografía e iluminación Danielle Feinberg y el director de arte de sets Nat McLaughlin, entre otros, para visitar Ciudad de México, Oaxaca, Tlacolula, Tlalixtac, Abasolo, Guanajuato y Santa María del Tule. “En nuestro segundo viaje nos concentramos más en Oaxaca y Guanajuato”, cuenta Anderson, quien lo que más disfrutaba de los viajes era pasar tiempo con las familias. “Nos recibían en sus casas”, cuenta. “Son las personas más abiertas y más generosas que conocí en mi vida. Nos trataban como si fuéramos un vecino del pueblo o un miembro más de la familia. ‘Pasen. Coman con nosotros. Rían con nosotros’. Nos ofrecían tamales y una sopa tradicional llamada pozole. Fue algo realmente enternecedor”.

El equipo visitó, también, numerosos altares, mercados, haciendas, jardines, iglesias y plazas que en la película inspiraron la ciudad ficticia de Santa Cecilia. En Ciudad de México fueron a ver un show de mariachis en el Salón Tenampa y en Oaxaca se toparon con una comparsa. En Día de Muertos, visitaron los cementerios de San Juanito, San Felipe del Agua y Atzompa. Las procesiones les parecieron alegres y llenas de música, y se enamoraron de los perros Xolo.

2013 
Feinberg regresó a México en 2013, junto con el codirector y guionista Adrian Molina, el director de arte de personajes Daniel Arriaga, el director de fotografía y cámara Matt Aspbury, los artistas de historia Manny Hernandez y Octavio Rodriguez y el jefe de historia Dean Kelly, entre otros. Este viaje se centró principalmente en la ciudad de Oaxaca, donde los realizadores regresaron a algunos de los sitios favoritos y hallaron tesoros nuevos, incluida una fábrica de chocolate. El equipo visitó un taller de huaraches (zapatos) para utilizar como referencia para la fábrica de zapatos de la familia Rivera.

HISTORIA DE DOS MUNDOS

De la Tierra de los Vivos a la Tierra de los Muertos: COCO presenta mundos contrastantes y personajes coloridos

COCO tiene lugar en México, en dos mundos paralelos, pero distintos: la Tierra de los Vivos y la Tierra de los Muertos. Los viajes de investigación inspiraron profundamente a los artistas de Pixar Animation Studios. “México es el sueño de todo diseñador”, declara el diseñador de producción Harley Jessup. “Al ver todos esos ricos colores y texturas supe que formarían parte de nuestra película”.

Pero los diseñadores tendrían que crear dos mundos completos. Durante la mayor parte del año, estos dos mundos coexisten por separado, armoniosamente uno al lado del otro. Pero una vez al año, se unen de forma mágica. “El Día de Muertos supone una gran reunión familiar que elimina la barrera que separa a los vivos de los muertos”, señala el director Lee Unkrich. “Pero no es un día para llorar a los muertos, sino un día de celebración. Se trata de recordar a aquellos seres queridos de la familia que han partido y tenerlos cerca”.

Si bien estos mundos se diseñaron para que contrastaran entre sí, el codirector y guionista Adrian Molina señala que, de hecho, comparten algunas características clave. “Ambos están repletos de color, música y alegría”, explica. “Los personajes —tanto los vivos como los muertos— son optimistas y están completamente dedicados a sus familias”.

La productora Darla K. Anderson siempre admiró el trabajo que hizo el equipo para poblar estos mundos. “En un momento dado, estos personajes se me volvieron reales” cuenta. “Son únicos y poseen estas personalidades tan singulares. Sería imposible no enamorarse de ellos. Nos propusimos crear personajes que fueran verosímiles y empáticos, trascendentes e interesantes. Son fuera de serie: tan reales y al mismo tiempo tan absolutamente fantásticos”.

Los opuestos se atraen 
“Queríamos lograr el mayor contraste posible entre la Tierra de los Vivos y la Tierra de los Muertos”, dice Unkrich. “Buscamos maneras de diferenciar ambos mundos. Una fue el momento del día: la mayor parte de la acción en Santa Cecilia transcurre durante las horas del día, mientras que en la Tierra de los Muertos es de noche”.

“Otra forma de separar ambos mundos fue a través del color”, continúa Unkrich. “Por la misma festividad y la iconografía, sabíamos que la Tierra de los Muertos visualmente debía ser un lugar de mucho brillo y colorido, así que deliberadamente diseñamos a Santa Cecilia con colores más apagados. Definitivamente, no es deprimente ni está desprovisto de color, en especial porque la celebración de Día de Muertos está teniendo lugar, y sabíamos desde un primer momento que iríamos a celebrar el Día de Muertos junto con todo lo que lo compone”. Los  personajes que viven en los mundos de COCO comparten todos un mismo sueño: ser recordados.

LA TIERRA DE LOS VIVOS
“Santa Cecilia está inspirada en ciertos pueblos de México”, dice el diseñador de producción Jessup. “En la Tierra de los Vivos nos mantuvimos fieles a la realidad. Es una ciudad decolorada por el sol, pero la paleta de color está realzada por las coloridas decoraciones del Día de Muertos. Hay una plaza donde la gente suele ir a reunirse, está el lugar de los Rivera, donde la tatarabuela de Miguel construyó la fábrica de zapatos de la familia, y el cementerio local”.

Santa Cecilia, llamada así en honor a la patrona de la música, es el pueblo donde vive Miguel y toda la familia Rivera. Si bien es un pueblo pequeño, tiene su fama, dice el codirector Adrian Molina. “El músico más famoso de todo México nació en este pueblo”, aclara Molina. “Se inició allí mismo, en su pequeña plaza. Muchos años atrás, Ernesto de la Cruz saltó a la fama y se convirtió en un músico querido en todo el mundo. Y desde entonces, músicos de todas partes de México también vienen a Santa Cecilia a rendir homenaje al ícono de la música, que sigue siendo venerado años después de su trágica muerte”.

Jessup y su equipo se transformaron en planificadores urbanos. Realizaron el trazado del pueblo de Santa Cecilia que refleja un típico pueblo rural mexicano. Chris Bernardi, el supervisor de sets, declara que Santa Cecilia es un buen ejemplo de cómo la historia determina el diseño de la película. “Debía ser un pueblo chico porque Miguel se siente un poquito encerrado y sueña con seguir los pasos de su ídolo que logró triunfar en el mundo”, dice Bernardi.

Los artistas sabían que Santa Cecilia existe hace muchos años: la familia de Miguel vive allí desde hace numerosas generaciones. “No es una subdivisión reciente”, cuenta Bernardi. “Posee casas de adobe y estuco que han sido revocadas, se han descascarado y han sido reparadas cientos de veces. Uno puede ver los trabajos de pintura anteriores. Las calles son empedradas. Nada es perfecto, pero claramente todo está bien cuidado… y hecho con amor”.

El director de arte y sombreado, Bert Berry, agrega: “Queríamos realzar la hermosa pátina de la vieja arquitectura. Queríamos retratar a Santa Cecilia como un encantador pueblo antiguo, y utilizamos materiales de construcción para lograr un efecto añejado como estuco patinado, mosaicos, letreros pintados a mano y adoquines para acentuar el carácter histórico y atractivo del pueblo”.

Según la directora de fotografía e iluminación, Danielle Feinberg, los realizadores querían que el pueblo de Santa Cecilia contrastara con la vibrante Tierra de los Muertos, sin por ello restarle color al pueblo de Miguel. “Decidimos darle un aspecto más caluroso”, señala. “En lugar de apagar el color, dejamos que el pueblo estuviese pintado de gran color, pero con el tiempo se ha decolorado por el sol. Sin embargo, no queríamos hacer que las cosas se vieran accidentalmente deprimentes, el pueblo debía conservar su atractivo y encanto”.

El pueblo, según el diseño, es mayormente bajo, con edificios de uno o dos pisos de altura, lo que influyó en la forma de rodar las escenas, cuenta el director de fotografía y cámara Matt Aspbury. “En general, nuestro tratamiento de cámara para Santa Cecilia fue más simple y contenido que el que usamos para las secuencias en la Tierra de los Muertos”, afirma. “Salvo algunas tomas con grúas que usamos para revelar algunas de las locaciones principales —como la plaza del pueblo y el cementerio—, en su mayoría quisimos mantener un enfoque más realista e íntimo con Miguel y su familia en Santa Cecilia”.

Cada set que aparece en pantalla se debió diseñar de cero, incluidos los detalles arquitectónicos, el mobiliario y la utilería. Pero el look no está completo hasta que no se añaden la iluminación y los efectos, que crean el aspecto y el diseño deseados en cada escena.

  • La casa de Miguel está adornada para celebrar el Día de Muertos, con una elaborada ofrenda que incluye varios marcos de fotografías, flores, algunas comidas especiales y zapatos.

  • La fábrica de zapatos de la familia Rivera se diseñó con una impronta de encierro, para que reflejara los sentimientos que le produce a Miguel la idea de tener que trabajar en el negocio familiar. Repleto de herramientas y, por supuesto, zapatos, el taller también sirve como lugar de reunión de la familia.

  • “Miguel creó un escondite en el ático de uno de los edificios más alejados del complejo familiar, donde guarda su colección de discos, afiches y estatuillas de su ídolo, Ernesto de la Cruz”, cuenta el director Lee Unkrich.

El escondite está repleto de objetos que los cineastas suponen que Miguel ha ido recolectando durante meses, rescatando la mayor parte de ellos de la basura. Miguel ha ensamblado una improvisada guitarra y con la ayuda de un marcador negro, la adornó con una calavera, como la guitarra insignia de Ernesto. Un maltrecho televisor en blanco y negro y una vieja videograbadora están conectados para que Miguel pueda ver fragmentos de viejos videos de su ídolo. “De hecho, Miguel aprendió a tocar la guitarra mirando esos videos una y otra vez”, cuenta Unkrich, quien añade que la técnica de Miguel es recreada con gran precisión. “Cada pasaje de música que es interpretado en pantalla es auténtico”, explica Unkrich. “Grabamos a músicos tocando cada canción o melodía que aparece en la película y sujetamos GoPros en sus guitarras, para ofrecer a los animadores muchísimo material de referencia de los movimientos de sus dedos y manos al tocar”.

Aspbury señala que trataron la escena con mucho cuidado. “Para este momento íntimo en el que Miguel se encuentra en su escondite, queríamos movimientos de cámara elegantes y líricos”, dice. “Utilizamos giros suaves y lentos movimientos en arco alrededor de Miguel mientras toca la guitarra, con poca profundidad de campo para resaltar la belleza del foco suave de las velas de fondo”.

  • Mientras los locales se preparan para el Día de Muertos, el cementerio de Santa Cecilia se viste con el brillante colorido de las flores de los cempasúchiles y celosías, con adornos hechos a mano y cientos de velas. “Lo que vimos en México durante estos días de celebración cambia por completo el concepto de cementerio que tenemos”, señala Feinberg. “No es un lugar oscuro o triste, sino festivo. Miles de velas emiten este hermoso resplandor anaranjado, que crea una maravillosa atmósfera, que es romántica, cálida e interesante. Nunca vi algo igual”.

  • El mausoleo de Ernesto de la Cruz es digno de un rey. “El cantante obviamente es la persona más famosa que conoció el pueblo”, declara Bernardi. “Mientras que el resto de las tumbas son más o menos humildes, el mausoleo de Ernesto está hecho de piedra y mármol blanco. Y es cinco veces más grande que cualquier otra tumba que la rodea. Y su famosa guitarra está colgada allí”.

  • La Plaza es el centro neurálgico del pueblo, donde se erige una estatua del legendario músico junto con una placa que lee “Vive tu momento.” “Santa Cecilia es el lugar donde Ernesto saltó a la fama”, cuenta el codirector y guionista Adrian Molina. “En consecuencia, el pueblo atrae músicos de todas partes del mundo”.

De acuerdo a Paul Mendoza, el supervisor de multitudes, hasta la gente que se congrega en la Plaza refleja el carácter mexicano de la película. “En los Estados Unidos, solemos mantener un poco más de distancia entre nosotros”, señala. “Pero en México se abrazan mucho más. Así que nos aseguramos de crear esa sensación de proximidad”.

Feinberg, quien viajó a México en busca de inspiración para la iluminación general de la película, señala que si bien la luz de las velas fue mágica, fue una luz bastante más inesperada la que le llamó la atención. “A todas partes donde íbamos, me encontraba con lugares iluminados con estos tubos fluorescentes”, cuenta. “Puede no parecer muy atractivo de entrada —la luz fluorescente a veces puede generar cierta aprensión— pero para mí, posee una cualidad romántica y mágica que me fascinó y la sentí muy propia de México.

“Tenemos una escena que sucede justo después de la caída del sol”, continúa Feinberg. “Es realmente encantadora, con toques de naranja, rosa y violeta. Y luego en la cocina hay un tubo fluorescente verde. Yo quería incluir eso en la escena, pero no estaba segura de que alguien fuera a apoyarme, pero se veía tan bien, que decidimos mostrárselo a Lee Unkrich y a él, sencillamente, le encantó”.

PERSONAJES DE LA TIERRA DE LOS VIVOS 
Los personajes en la Tierra de los Vivos están mayormente inspirados en gente que los realizadores conocieron durante sus viajes. “Miguel vive rodeado de su numerosa familia”, señala el director de arte de personajes, Daniel Arriaga. “Tiene tías, tíos, primos, además de su abuela y bisabuela. Así que tomamos eso en consideración a la hora de diseñar nuestros personajes, para que el público pudiera reconocerlos de inmediato como familia”.

Miguel es un chico de 12 años que lucha contra la prohibición de la música que alguien estableció en su familia generaciones atrás. “Miguel secretamente alimenta su amor por la música”, cuenta el director Lee Unkrich. “Se ha construido una guitarra y la ha diseñado con una calavera, igual a la emblemática guitarra de Ernesto. Y ha aprendido a tocar solo”.

Luis Ángel Gómez, de 12 años de edad y nacido en León, Guanajuato, presta su voz en español a Miguel.  Luis Ángel ha tomado clases de canto y piano y su género preferido es el regional mexicano. Luis dice que su abuelita es su “amuleto de la suerte”.

Para el codirector Adrian Molina, Miguel es un personaje con el que todo el mundo se puede sentir identificado. “Todos tenemos sueños”, declara Molina. “Y esos sueños suelen venir acompañados de una pregunta: ‘¿Puedo hacer esto realmente?’ Pero Miguel, además, siente la presión de tener que enfrentarse al deseo de su familia”.

El Story Supervisor Jason Katz agrega: “Miguel es un buen chico que quiere desesperadamente respetar a su familia, y reconoce lo importantes que son para él. Pero ese otro costado de él, el que ama la música, no puede evitar querer ir tras sus sueños”.

Miguel pronto descubre que Ernesto de la Cruz, de hecho, forma parte de su familia. Y cuando un mágico accidente lleva a Miguel a la Tierra de los Muertos, se entera de que la icónica estrella es el único que puede ayudarlo a regresar con su familia en la Tierra de los Vivos. El viaje de Miguel por la Tierra de los Muertos lo hace descubrir muchas cosas sobre su familia… y sobre sí mismo.

La adorada bisabuela de Miguel, Mamá Coco, es una anciana ya frágil y mayor, pero eso no le impide a Miguel compartir con ella sus aventuras diarias. Unkrich cuenta que los realizadores quedaron muy conmovidos por la cantidad de hogares mexicanos que visitaron, donde las distintas generaciones vivían bajo el mismo techo. “Los bebés estaban en sus casas junto con sus bisabuelas”, señala Unkrich. “Quisimos reflejar eso. A pesar de que la memoria comienza a fallarle, Mamá Coco siempre estará rodeada de gente que la ama”.

Uno de sus mayores fans es Miguel. “Desde el principio se nota que ambos sienten una verdadero conexión”, señala el editor Steve Bloom. “Es muy dulce. Está claro que él la adora… más allá de si ella le puede responder o no. Es un amor verdaderamente incondicional y especial”.

Mamá Coco, quien los realizadores estiman que tiene cerca de 97 años, debía representar su edad. Como en el complejo familiar de los Rivera conviven varias generaciones, los animadores y técnicos debían hallar la forma de distinguir con claridad a Mamá Coco de su hija, la abuela de Miguel, llamada Abuelita. Pero la bisabuela lleva sus arrugas con orgullo. “Los detalles de su rostro, en rigor, no fueron modelados”, explica el supervisor de personaje Christian Hoffman, cuyo equipo utilizó un software especial para diseñar una capa separada de detalle que fue añadida al rostro de Mamá Coco a través del sombreado.

Según Arriaga, la edad de Mamá Coco también se ve reflejada en sus movimientos… o en la falta de ellos. “Se mueve muy lento y no mira directamente a quien le habla. Además, se viste de un modo más tradicional. Usa un mandil —o delantal— sobre su vestido, y sandalias”.

Elena Poniatowska da voz a Mamá Coco.  Elena es una escritora, activista y periodista muy relevante en México cuya obra literaria ha sido distinguida con numerosos premios, entre ellos el “Premio Cervantes” en el año 2013.

Abuelita es la abuela de Miguel y la encargada de hacer cumplir la prohibición de la familia Rivera. Adora a su familia y haría cualquier cosa por protegerla. Sin embargo, cuando se enoja se hace valer de su malvada chancla. “Abuelita es la abanderada de la prohibición de la música en la familia”, señala Unkrich. “Puede ser tierna y amorosa, y al momento siguiente volverse estricta y mordaz. Eso es lo que es tan divertido de ella: nunca sabes de qué humor estará”. 

Molina ve algo de su madre en el personaje. “Es cariñosa y adorable, pero le gusta mantener a todos a raya”. La reconocida actriz y cantante Angélica María presta su voz a la autoritaria Abuelita. La familia Rivera también incluye a Papá, el comprensivo padre de Miguel, quien espera que algún día su hijo se sume al negocio de la zapatería familiar. Después de todo, un Rivera es un zapatero de pura cepa.

César Costa fue seleccionado para dar voz a Papá en la versión en español de la película. Sofía Espinosa presta su voz a la amorosa Mamá de Miguel, quien gentilmente alienta a su hijo a seguir las tradiciones familiares. Ella y Papá están esperando un nuevo hermanito o una nueva hermanita para Miguel.

Dante es un perro Xolo, abreviación de la raza Xoloitzcuintle, el perro nacional de México. Prácticamente no tiene pelo y le faltan algunos dientes, lo que hace que le sea difícil mantener la lengua dentro de la boca. Pero es un leal compañero de Miguel. “Dante es el confidente de Miguel, el único personaje con quien comparte su música”, señala el guionista Matthew Aldrich.

“De hecho, invitamos a varios perros Xolo al estudio”, cuenta Arriaga. “Nos divertimos mucho diseñando a Dante. Le hicimos la piel un poco manchada, tiene una oreja quebrada, los ojos saltones y lleva la lengua hacia afuera”.

“La lengua de Dante tiene vida propia”, declara Hoffman. “Cuando nos enteramos el tipo de interpretación que Lee Unkrich quería para Dante, sabíamos que debíamos hacer algo especial con su lengua. Acabábamos de crear una estructura para animar los tentáculos de Hank en BUSCANDO A DORY, y nos pareció que sería perfecto para animar la lengua de Dante, que es bastante larga y elástica. La estructura de Hank es realmente robusta y nos ofrecía gran flexibilidad y control en la animación”.

La piel de Dante, sin embargo, propuso un mayor desafío. “Es un perro que no tiene pelo”, destaca Hoffman, “así que no podíamos usar el pelaje para ocultar alguna inconsistencia. Los perros Xolo además poseen muchísimas arrugas, así que para Dante realizamos un modelo de más alta resolución para poder añadir esas arrugas. Como es un perro de la calle, está un poco escuálido, así que debimos asegurarnos de que se le notaran las costillas”.

Con registros que datan desde hace 3 mil 500 años, la raza recibe su nombre del dios azteca Xolotl, y la palabra azteca para perro: Itzcuintli. Considerados guardianes del hogar que ahuyentan a los malos espíritus e intrusos, se cree que el perro xolo posee poderes curativos. El supervisor de animación Mike Venturini señala: “A veces lo raro y complicado acaba siendo extrañamente atractivo, y creo que ese fue el caso de Dante. Encontramos muchísimas oportunidades para mostrar esa tendencia un poco descoordinada de Dante, y él siempre parece tener una gran sonrisa en la cara”.

EL PUENTE DE CEMPASÚCHILES  
Mientras los realizadores creaban los dos mundos de COCO, sabían que debían hallar una forma mágica de conectarlos. Sus viajes de investigación los inspiraron con una idea espectacular. “Cuando nos invitaron a participar del Día de Muertos en México”, cuenta el director Lee Unkrich, “observamos caminos de pétalos de cempasúchiles que comenzaban en las calles y terminaban en las ofrendas: altares con fotografías familiares, comidas favoritas y objetos especiales. Todo, según nos explicaron, para ayudar a guiar a los espíritus de los seres queridos a su hogar”.

Los pétalos de cempasúchil impresionaron tanto a los cineastas que decidieron construir un puente con esos brillantes pétalos naranjas. “Es mágico y elegante”, señala el diseñador de producción Harley Jessup. “Su forma asemeja los antiguos acueductos que visitamos en México; y su brillante color naranja simboliza la conexión con la familia”.

Danielle Feinberg, la directora de fotografía e iluminación, tenía sentimientos encontrados en relación con el puente de los mágicos pétalos de cempasúchiles. “Era uno de esos diseños que sabes que propondrán enormes dificultades, pero posiblemente sean una de las creaciones más geniales jamás logradas”, manifiesta, añadiendo que los pétalos de hecho fueron utilizados como fuentes de luz. “Tenemos un nuevo tipo de luz llamado luz de partículas que puede tener muchísimos puntos. Nuestro equipo de efectos especiales nos proporcionó una herramienta que nos permite saber automáticamente qué pétalos va pisando una persona que cruza el puente, y controlar el brillo que emiten esos pétalos creando pequeños puntos de luz a medida que la persona pasa caminando”.

“Supuso un enorme desafío técnico,“ cuenta el supervisor de efectos Michael K. O’Brien, cuyo equipo estudió videos de referencia de grandes volúmenes de pétalos de rosas que hallaron online. “Es tan deslumbrante visualmente, con pétalos que caen como lluvia; fue un esfuerzo artístico enorme. Queríamos que brillara… que pareciera vivo”.

“Abordamos la superficie como si se tratara de hojas”, continúa O’Brien. “Si caminásemos por los pétalos, nuestros pies los levantarían al caminar”.

O’Brien y su equipo añadieron irregularidades en el camino de los personajes que atraviesan el puente para retratar mejor ese desplazamiento de pétalos. “Y luego ubicamos una luz debajo de los pétalos que añade brillo cada vez que un personaje pisa los pétalos”.

O’Brien describe que de los costados del puente caen pétalos en forma de lluvia. Un número de señales de iluminación y sombreado se activan y apagan a lo largo del puente para hacer que el puente parezca vivo.

“Encima de todo eso, tenemos estos momentos de nuestros héroes”, declara O’Brien. “Miguel recoge un puñado de pétalos del puente, y Héctor —en un intento por ingresar a la Tierra de los Vivos a pesar de que nadie ha puesto su fotografía en una ofrenda— entra corriendo al puente solo para aterrizar entre los pétalos”.

Esos momentos se sometieron a una dirección de arte especial, además de que se añadieron efectos adicionales para lograr su aspecto, los cuales requirieron mucho más tiempo y precisión.

LA TIERRA DE LOS MUERTOS 
Para la Tierra de los Vivos y Santa Cecilia, los realizadores se inspiraron en los coloridos pueblos que visitaron en México. Pero a la hora de crear la Tierra de los Muertos, no había reglas muy definidas. “No quería que se tratase de un mundo extravagante y caótico”, señala el director Lee Unkrich. “Debía tener cierta lógica. Nos dimos cuenta de que debía estar en constante expansión, ya que, si uno lo piensa, constantemente estarían llegando residentes nuevos. Así que nos preguntamos: “¿Cómo se vería un mundo en constante construcción?”.

Los realizadores se inspiraron en la historia antigua de Ciudad de México. La ciudad, originalmente, se erigió sobre la antigua ciudad azteca de Tenochtitlán, que estaba rodeada de agua. Y si bien el agua hoy prácticamente ha desaparecido, a los animadores la idea de una ciudad que literalmente brota del agua les pareció fascinante. “Eso nos inspiró a crear estas torres”, señala Unkrich. “Casi como corales que crecen a lo alto y a lo ancho, recreando capas de historia”.

El diseñador de producción Harley Jessup agrega: “Las pirámides mesoamericanas se encuentran en la base, encima se erige la arquitectura colonial española. Y así sigue período tras período, y capa tras capa, a medida que la gente continúa llegando. Incluso hay grúas disponibles para futuros residentes”.

El diseño vertical, la ambientación nocturna y la base de agua resultó ser un lienzo extraordinario para la paleta de color que deseaban crear. “Queríamos que la llegada de Miguel a este mágico mundo nuevo fuera una explosión de color”, cuenta Jessup. “Para la Tierra de los Muertos, Lee Unkrich describió un mundo vertical de torres que contrastan con la horizontalidad de Santa Cecilia. Las luces y los reflejos son deslumbrantes y hay un extravagante sistema de transporte que conecta todo ese mundo. Los colores de la ropa de sus habitantes son mucho más vibrantes que en la Tierra de los Vivos, donde intentamos mantenernos más fieles a la realidad. Realmente nos esmeramos al máximo para que la Tierra de los Muertos sea un reflejo de esta animada festividad”.

Según la directora de fotografía e iluminación Danielle Feinberg, el primer vistazo que obtenemos de la Tierra de los Muertos fue el primer diseño que abordó el equipo. “Es impactante, hay tanta geometría en la pantalla de golpe”, señala. “Además, añadimos farolas en las calles y en las plazas, iluminamos las fachadas de los edificios más altos, añadimos luces azules a lo largo de las vías de los tranvías, luces direccionales que delinean los bordes de muchos edificios, los focos de los vehículos que circulan, las luces sobre las grúas de construcción, etcétera. Hay muchas cosas teniendo lugar”.

El director de supervisión técnica David Ryu explica cómo lograron renderizar los millones de luces que requería la escena. “Buscamos la forma de introducir una sola luz, pero darle millones de puntos de luz”, explica. “El renderer la ve como una única luz, pero nosotros vemos millones de luces”.

El equipo de Ryu también debió resolver cómo incorporar luces en los edificios, y automatizar el proceso de manera que la computadora añadiese dichas luces en combinaciones de color predeterminadas.

A medida que la tecnología comenzaba a encajar, Feinberg y su equipo se dieron cuenta de que debían resolver cómo dar la idea de que la Tierra de los Muertos se prolonga indefinidamente, pero hacer que se desvaneciera en la distancia. Mezclando los colores con un efecto de neblina creada por el equipo de efectos, lograron darle una dimensión impactante y una sensación de amplitud y profundidad.

Para el director de fotografía y cámara Matt Aspbury, la Tierra de las Muertos inspiró una cinematografía mucho más dramática. “La verticalidad de la Tierra de los Muertos contrasta fuertemente con el diseño más horizontal de Santa Cecilia”, señala. “Está formada por enormes edificios de torres que se suceden en forma indefinida, y está poblada de toda clase de criaturas aladas (alebrijes), teleféricos y tranvías que circulan de un lado a otro. Para capturarla en toda su dimensión, utilizamos numerosas lentes de gran angular, movimientos de grúas y dinámicas tomas aéreas.

Con angostas calles empedradas (algunos de los adoquines tienen formas de huesos) que zigzaguean entre las torres, con tranvías y teleféricos que añaden movimiento a este colorido mundo, la Tierra de los Muertos es animada y hermosa, y alberga un gran número de dinámicas locaciones.

  • La Gran Estación Central es un bullicioso centro de transportes. Los realizadores diseñaron la extensa estación con un sistema de transporte de avanzada que incluye tranvías y teleféricos. “Todo el complejo está inspirado en el Palacio de Correos, la principal oficina de correos de Ciudad de México”, dice Jessup. “Es un hermoso edificio de principios de siglo con una estructura de hierro dorada. El Mercado Hidalgo en Guanajuato y el edificio Bradbury en Los Angeles también sirvieron de influencia; fue alucinante recrear todo ese período victoriano de arquitectura en hierro fundido.

“También nos basamos en la obra de José Guadalupe Posada, quien creó grabados maravillosos que parodian la sociedad victoriana de México”, continúa Jessup. “Sus creaciones sobre la cultura mexicana de principios del siglo XX inspiraron muchísimos de nuestros personajes victorianos”.

Según la supervisora técnica de multitudes Jane Yen, para escenas como la de la Gran Estación Central y otras, Pixar expandió el número de extras que era capaz de crear. Además, mejoró la calidad de los personajes. “Básicamente utilizamos recursos que derivan de los personajes y la simulación”, explica Yen. “Tomamos esos recursos y los hacemos más flexibles para nuestro sistema de multitudes. Almacenamos mucha de esa geometría en lo que llamamos clips modelos que nos permiten manipular fácil y rápidamente los miles de personajes a la vez”.

  • Dentro de la Estación Central se encuentra el Departamento de Reuniones Familiares, donde se guardan todos los registros de la familia. Según cuenta Jessup, el lugar se diseñó en el espíritu victoriano, con motivos de calaveras y esqueletos incorporados en la arquitectura.

Las familias acuden al Departamento de Reuniones Familiares si tienen algún inconveniente para cruzar a la Tierra de los Vivos. Allí, un empleado del Departamento atenderá a Miguel y su familia en su desordenada, pero acogedora, oficina.

  • Miguel y Héctor van a un barrio marginal en busca de una guitarra que les prestará un amigo de Héctor, Chicharrón, para que puedan participar en el programa de talentos y así ganar una invitación a la fiesta “Amanecer Espectacular” que dará Ernesto de la Cruz. “Chicharrón es un acumulador un poquito compulsivo y vive rodeado de sus pertenencias”, declara Jessup.

Si bien el color de la choza de Chicharrón es un poco limitado para reflejar su situación, los realizadores dieron al barrio un estilo adorable. “Hay pasarelas sobre el agua con bancos de neblina, la luz de la luna y los fuegos reflejada en el agua”, cuenta Feinberg.

  • En la mansión de Ernesto de la Cruz en la Tierra de los Muertos se exhiben todas las muestras de amor que le profesan sus fans. El supervisor de sets, Chris Bernardi, señala: “Posee una habitación repleta de ofrendas, donde se alzan grandes espirales de instrumentos musicales, así como también comida y toda clase de objetos que las personas de todo el mundo le han ofrecido en sus altares. Es hermoso”.

“Toda la mansión presenta un trabajo arquitectónico muy elaborado”, continúa Bernardi. “Nos inspiramos en grandes fincas como el Castillo Hearst —con hectáreas y hectáreas de jardines, terrazas, piscinas y decenas de habitaciones con un detallado trabajo de ornamentación. Ernesto, además, posee una cancha de polo propia, de manera que su mundo en la Tierra de los Muertos es bastante suntuoso”.

“La mansión de Ernesto está inspirada en los palacios de las películas de la década de 1930”, cuenta Jessup. “Es una mezcla ecléctica de los estilos español, morisco y el Art Deco, y posee una escala monumental para estar de acuerdo con su personalidad”.

  • Todos los Días de Muertos, Ernesto de la Cruz organiza una fiesta, “a la que solo se puede acceder por medio de una invitación”, explica el codirector Adrian Molina. “Es una enorme celebración que tiene lugar en lo alto de su torre”.

Según Bernardi, la torre de Ernesto es fácil de divisar. “Desde la calle se ven los haces de luz de las potentes luces de la fiesta”, señala. “Parece el estreno de una película”.

“La fiesta es un evento que se celebra a lo grande”, agrega Feinberg. “Es un divertido caos. Aprovechamos para intensificar el color.”

Con respecto a los que asisten, la fiesta de Ernesto es un evento bastante exclusivo, en el que los invitados van vestidos de gala. “Todos están muy elegantes, con trajes lujosos, tomando un trago”, cuenta el supervisor de multitudes Paul Mendoza.

La supervisora de render, Susan Fong, jugó un papel fundamental en el renderizado de una multitud de ese tamaño. “La ropa es una de las cosas más trabajosas de renderizar porque necesitas un gran nivel de detalle —muchos puntos— para lograr la caída adecuada”, explica Fong, cuyo equipo de las ingenió para reducir el número de puntos en un render para los extras que estaban más alejados.

PERSONAJES DE LA TIERRA DE LOS MUERTOS 
La Tierra de los Muertos está poblada por una rica y colorida comunidad, pero son personajes a los que se debió crear sin los rasgos acostumbrados ya que son todos esqueletos. “Tuvimos que idear cómo dotarlos de personalidad sin piel, músculos, nariz ni labios”, cuenta el director de arte de personaje Daniel Arriaga. “Jugamos con las formas y realizamos numerosos diseños. Estudiamos los cráneos desde todos los ángulos posibles para ver dónde podíamos añadir atractivo y encanto”.

El supervisor de tecnología global, J.D. Northrup, se unió al proyecto a comienzos del rodaje para resolver las posibles dificultades que podía presentar COCO, y crear esqueletos sin duda califica como una de ellas. “Los huesos de los esqueletos pueden separarse de los cuerpos y hacer algunos trucos. Incluso sus vertebras se separan”, cuenta Northrup. “Cada pieza debía animarse en forma independiente de manera que la complejidad de la animación y la carga que supuso en el proceso de trabajo fue algo que nunca habíamos visto”.

Junto con el equipo de personajes encargado de la animación de los esqueletos, se le pidió al equipo de Northrup hallar formas de simplificar los elementos —como por ejemplo animar e iluminar la caída de todos los huesos por separado en una pila— para hacer posible la renderización final de la multitud.

Según el jefe de modelado y articulación de personajes Michael Honsel, el proceso para crear esqueletos atractivos involucró varios controladores adicionales. “Se mueven de manera diferente a como lo hacemos los humanos, de manera que añadimos controladores en puntos nuevos para que luego les permitiese a los animadores hacer que meneen, muevan su caja torácica o doblen sus huesos”.

“Animar los rostros era todo un desafío porque los huesos son rígidos —continúa Honsel—, así que tuvimos que pensar en formas inteligentes para darles expresión a nuestros personajes. El objetivo fue hallar formas vistosas para las bocas y rostros que pudieran transmitir sentimiento, pero sin dejar de parecer huesos”.

Los artistas ensayaron cambios de plano y distintos movimientos de mandíbula —permitiendo en algunos casos que toda la mandíbula se desprendiera— y añadieron controladores alrededor de los ojos y las cuencas de los ojos para imitar el movimiento de las cejas. “Hubo numerosas idas y venidas hasta lograr hacerlo bien”, cuenta Honsel. “Pero finalmente hallamos maneras realmente geniales de mover nuestros personajes de esqueleto”.

Según explica la supervisora de animación Gini Santos, desde un primer momento se establecieron ciertas reglas para guiar el movimiento de los esqueletos. “Siempre nos gusta ponernos un poquito científicos antes de comenzar nuestra animación”, declara. “Nos dimos cuenta de que sin los órganos, los músculos y la piel, los personajes pesarían un 20 por ciento menos que su peso original. De manera que nuestras reglas con respecto al tiempo de animación definitivamente cambiaron. Además, queríamos hacerlos doblarse, empujarlos y tirarlos en formas que normalmente no haríamos porque no tienen las restricciones de la piel”.

El supervisor de animación Michael Venturini agrega: “Los huesos de los esqueletos se mantienen unidos por una fuerza vital, y la intensidad de esa fuerza depende de qué tanto son recordados”, señala.” Es como una banda elástica: cuanto más recordada es una persona, más tensa estará la banda elástica. Y cuanto más cerca de ser olvidada esté esa persona, más floja quedará la banda. Cada esqueleto es animado con un nivel de separación diferente entre los huesos basado en cuán recordado es ese personaje”.

El brillo de los huesos también es un indicador de cuánto son recordados los personajes. Tal como señala el supervisor de personajes Christian Hoffman, el equipo desarrolló un sombreado de esqueleto. “Los esqueletos van de Ernesto de la Cruz, que es el más recordado y el más límpido, a Héctor y Chicharrón que son los más olvidados”, apunta. “El sombreado de esqueletos permitió a los artistas marcar el nivel en que son recordados. Cuanto más recordado es un personaje, más fresca se ve la pintura de su rostro y sus huesos son limpios y brillantes. Por el contrario, aquellos personajes que no son muy recordados poseen huesos más amarillentos, más sucios y maltrechos y la pintura de su rostro se ha descascarado. El sombreado nos dio muchísima flexibilidad”.

 Héctor es un simpático estafador de la Tierra de los Muertos, que recluta a Miguel para que lo ayude a visitar la Tierra de los Vivos. “Quiere desesperadamente cruzar el puente de cempasúchil en el Día de Muertos para visitar a su familia”, cuenta el codirector Adrian Molina. “Pero existe una regla en la Tierra de los Vivos que establece que si ninguna de las personas vivas te recuerda activamente —si nadie ha colocado tu foto en una ofrenda—, no puedes cruzar hacia la Tierra de los Vivos”.

 Desafortunadamente, Héctor no es muy recordado y eso le está costando caro. “Se encuentra en bastante mal estado”, señala el director Lee Unkrich. “Camina rengueando, sus huesos se están amarilleando, tintinean y están bastante flojos. Tiene una costilla rota y la tibia izquierda vendada. Incluso al caminar por la calle, sus extremidades tienden a soltarse… de golpe e inesperadamente, su mano se puede caer, y él debe recogerla y volver a ponerla en su lugar”.

Ansioso por mejorar su situación, Héctor promete ayudar a Miguel a encontrar a Ernesto de la Cruz y, a cambio, Miguel acepta llevar la foto de Héctor a la ofrenda de su familia. Pero su viaje por la Tierra de los Muertos no resulta ser muy sencillo. Como describe Molina: “Miguel es un niño vivo, así que todo el tiempo llama la atención en la Tierra de los Muertos. Y Ernesto de la Cruz sigue siendo una gran estrella, lo cual complica bastante las cosas”.

Gael García Bernal da voz a Héctor en inglés y español. “Hace tiempo que somos fanáticos de Gael”, cuenta Unkrich. “Ha trabajado en películas increíbles. Y cuando lo vimos en Mozart in the Jungle, supimos que habíamos encontrado a nuestro Héctor. Es gracioso y cautivador. Todo en él es embriagador”.

 “Tengo dos hijos pequeños, así que veo estas películas todo el tiempo”, cuenta Gael García Bernal. “Soñaba con trabajar en Pixar, pero hacer un proyecto con una historia tan compleja y transversal como esta, que además tiene lugar en México, de donde provengo, fue sencillamente increíble. Todo me fascinó: la música, el color, la historia, los personajes… todo”.

García Bernal compara a su personaje con Baloo, el personaje de EL LIBRO DE LA SELVA. “Cuando era chico, estaba impresionado por la filosofía de vida relajada que tenía Baloo. Y siento que en muchos aspectos, Héctor tampoco se deja ganar por las frustraciones, los prejuicios o el resentimiento. Puede estar un poquito frágil, pero es muy gracioso”.

García Bernal ofrece una interpretación muy dinámica, que pone de manifiesto la gran personalidad de su personaje. Honsel señala: “La interpretación de Héctor presenta un amplio rango de expresiones, lo que requirió añadir muchos más controladores a su rostro. Incluso incorporamos controladores para mover su peluca, que se desliza por su cráneo, con o sin el sombrero puesto, lo cual fue un verdadero desafío”.

Animar el sombrero y el resto del vestuario de Héctor no fue una tarea sencilla, tal como señala la supervisora de simulación de telas Christine Waggoner. “Posee tantos elementos simulados”, declara. “Lleva un pañuelo al cuello y tiradores simulados. Lleva un bolso y una soga atada alrededor de la cintura. Su ropa tiene agujeros, y además tiene pelo y usa sombrero”.

Según Waggoner, las capas son difíciles de lograr en animación por computadora. A ello se suma la estructura inusual del personaje. “No queríamos que se lo leyera como un personaje extremadamente delgado, sino como un esqueleto”, apunta. “Es un equilibrio difícil de lograr”.

El director de supervisión técnica, David Ryu, concuerda. “Hemos llevado más allá ese nivel de tecnología en la animación de telas en Pixar”, dice. “Ponerle ropa a un esqueleto es difícil desde una perspectiva artística visual. No queríamos que se vieran como personas normales con manos de esqueleto una vez que añadiésemos la ropa… debíamos ver claramente que se trata de esqueletos debajo de la ropa”.

Ryu cuenta que hubo muchísimos ensayos de prueba y error. “En las primeras pruebas que realizamos, la ropa se quedaba encajada entre los huesos”, cuenta. “Las herramientas que tradicionalmente utilizábamos para combatir ese efecto, reducían esa sensación de huesos”.

Finalmente se logró un proceso mejorado que perfeccionó la simulación de telas, que permitió a los sastres digitales más libertad para añadir capas de ropa.

 El ídolo de Miguel, Ernesto de la Cruz, es el músico más famoso de la historia de México. Venerado por fans de todo el mundo hasta su prematura muerte, el encantador y carismático músico ahora es adorado aún más en la Tierra de los Muertos. “El lema de Ernesto de la Cruz siempre fue ‘Vive tu momento’, apunta Unkrich. “Y Miguel lo toma al pie de la letra”.

El Story Supervisor, Jason Katz, agrega: “Ernesto es el símbolo de alguien que debió enfrentar dificultades, pero que de todas maneras logró triunfar a través de la música. Miguel se aferra a eso con la esperanza de poder seguir el mismo camino”.

La estrella de la pantalla y los escenarios —admirado por su voz aterciopelada, inigualable carisma y atractivo, e inolvidables letras— toca una emblemática guitarra que posee incrustaciones de nácar y el diseño de un cráneo. Con más de veinte canciones, seis álbumes y siete películas cinematográficas que retratan su destacada carrera, el tema que hizo más famoso a Ernesto es su exitosa canción “Recuérdame”.

Para acompañar la fascinación que Ernesto despierta en Miguel, los realizadores decidieron que debían desarrollar la carrera del ficticio músico. Molina se unió a la compositora Germaine Franco para componer algunas de las canciones del repertorio de Ernesto. “La música es importante para Miguel y consolida al personaje de Ernesto”, señala Molina. “De modo que nos propusimos crear algunas canciones que demostraran el tipo de músico que era y quizás dejaran en claro por qué era tan popular”.

Arriaga cuenta que el diseño de Ernesto se inspiró en distintas celebridades de México. “En primer lugar, nos inspiramos en un actor y cantante realmente famoso de la década de 1930 y 1940. Además, nos enfocamos en un actor de la época de oro del cine mexicano y —una referencia más moderna— en Vicente Fernández, quien continúa cosechando Grammys®. De ellos sacamos ideas para diseñar la ropa de Ernesto, su cabello, su bigote, esa seguridad que tiene, la contextura de su cuerpo y las posturas que adopta”.

El personaje nos es presentado a través de los pósteres, álbumes y videos que tiene guardados Miguel, pero hace tiempo que vive en la Tierra de los Muertos. Arriaga señala: “Logramos trasladar muchos de sus rasgos al esqueleto, incluida la hendidura en su barbilla, pero debimos hallar la forma de lograrlo sin piel ni músculos. Y era esencial que lo reconociéramos en seguida al verlo en la Tierra de los Muertos”.

La clave, apunta Arriaga, era lograr hacer que un esqueleto se volviera carismático y atractivo. “Realizamos numerosos retoques de pintura en Photoshop”, dice. “Esculpimos cráneos en arcilla para tener un modelo tridimensional que fue de gran ayuda. Las esculturas nos permitieron tomar fotografías desde distintos ángulos y luego pintar sobre ellas en la computadora”.

Para Jessup era importante que Ernesto sobresaliese en medio de la multitud. “Él es una estrella dondequiera que vaya”, señala el diseñador de producción. “De manera que es el único personaje en la Tierra de los Muertos que está todo vestido de blanco”.

El director de arte y sombreado Bert Berry cuenta que el vestuario de Ernesto estaba a la altura de su sofisticada personalidad. “Lleva una chaqueta de mariachi de gamuza con lentejuelas, piedras y bordados dorados”, describe Berry. “Añadir ese nivel de detalle en el modelado puede dotar a la prenda de una geometría demasiado pesada, lo que además puede hacer más difícil lograr un sombreado convincente. Los departamentos de confección de prendas y personajes realizaron un trabajo increíble para crear el traje cargado de detalle de Ernesto”.

 Mamá Imelda, la tatarabuela de Miguel, es la matriarca de la familia Rivera y la fundadora de la exitosa fábrica de zapatos de la familia. Cuando Miguel conoce a Mamá Imelda en la Tierra de los Muertos, descubre que ella verdaderamente no comparte su pasión por la música. “Imelda fue quien impuso la prohibición de música en su familia”, refiere Unkrich. “Mucho tiempo atrás, estuvo casada con un músico, pero descubrió que él tenía prioridades muy diferentes en la vida. Ella quería formar una familia, pero él no pudo dejar de lado su amor por la música”.

Para poder regresar a la Tierra de los Vivos, Miguel necesita un pétalo mágico de cempasúchil y la bendición de un miembro de su familia. Ese momento mágico requirió la colaboración de los departamentos de efectos, iluminación y arte para lograr dar vida a la visión del director. Según el supervisor de efectos Michael K. O’Brien, se encargó al equipo que lograra que el pétalo fuera adquiriendo una luminosidad cada vez mayor. “No tenemos material de referencia para algo así”, señala. “Queríamos algo dinámico que encajara en este mundo”.

Desafortunadamente, Mamá Imelda insiste en añadir una condición clave a su bendición. “Ella está intentando desesperadamente evitar que Miguel cometa el mismo error que cometió su marido”, explica Katz. “Y se vuelve una fuerza antagónica realmente interesante cuando uno descubre que hay muchísimo amor detrás de sus acciones”.

Pepita es un alebrije que toma el papel de guía espiritual de Mamá Imelda. De atractivos colores y sumamente leal, Pepita es una presencia de gran peso en la Tierra de los Muertos. Pepita es un alebrije que ha cobrado vida y por eso tiene la forma de un imponente gato salvaje con garras de águila e imponentes alas. “Los alebrijes son pintorescas piezas de artesanía del arte popular mexicano”, señala Katz. “Son animales imaginarios —lagartijas con orejas de conejo, elefantes con alas de mariposa— pintados con colores vivos, y en el momento en que los vimos, supimos que debían tener un lugar en nuestra historia”.

Según el jefe de modelado y articulación de personajes Michael Honsel, el plumaje de Pepita requirió una herramienta de simulación de plumas. Afortunadamente, ya se había creado una para la película BUSCANDO A DORY, lo que le dio al equipo un buen punto de partida, si bien ayudar a la enorme alebrije a remontar vuelo resultó ser un gran desafío debido al peso y estructura corporal de la criatura. La alebrije fue diseñada para deslumbrar, de manera que el equipo de Honsel fue el encargado de realzar su diseño. “Queríamos asegurarnos de que el equipo de animación tuviese suficientes controladores para hacerla ver imponente. Le dimos características geniales como garras retráctiles y un amenazador gruñido, y una función extraordinaria para su lengua nos permitió que tuviera esa forma orgánica”.

Inspirados por los coloridos alebrijes que vieron en México, los artistas querían asegurarse de que el diseño de Pepita fuera brillante y llamativo para reflejar el arte folclórico mexicano. Pero su pelaje proponía un verdadero reto a la hora de decorar el personaje. “Ensayamos distintos diseños con distinto largo de pelaje hasta dar con el look adecuado para Pepita”, explica el supervisor de personajes Christian Hoffman.

El supervisor de efectos Michael K. O’Brien y su equipo fueron convocados para añadir magia a sus movimientos. “Pepita es extraordinaria”, señala. “Queríamos que sus poderes mágicos reflejaran su poder, pero que encajara en la historia de Pepita como rastreadora”.

Entre los otros ancestros de Miguel se incluyen su difunta Tía Rosita, cuya voz interpreta Cecilia Suárez; su bisabuelo Papá Julio, interpretado por Alfonso Arau; y los idénticos tíos mellizos Tío Óscar y Tío Felipe, a quienes da voz Héctor Bonilla.

 Chicharrón, a quien Víctor Trujillo da voz en español, es un amigo de Héctor muy cascarrabias, que está comenzando a ser olvidado, una situación que es muy desafortunada en la Tierra de los Muertos. Anderson cuenta: “Chicharrón es un tipo solitario al que le gusta rodearse de las cosas que ama, incluida una guitarra”. 

Tal como describe Hoffman, los artistas querían diferenciar a Chicharrón del resto de habitantes de la Tierra de los Muertos. “El personaje está literalmente desarmándose: su fémur fue reemplazado por un caño”, cuenta Hoffman. “Debíamos mostrar que era el personaje más olvidado de todos. Tiene muchas más marcas y muescas en el rostro. Para lograr esos detalles, hicimos un esculpido de alta resolución del personaje que nos permitió añadir edad a sus mejillas, mandíbula, boca y cejas. Al introducir ese desplazamiento, mostramos que lleva allí un largo tiempo”. 

Entre los demás personajes que aparecen en la Tierra de los Muertos están el Arrival Agent de la Estación Central, a quien da voz en español el caricaturista Trino; el Head Clerk del Departamento de Reuniones Familiares, cuya voz en español es interpretada por Andrés Bustamante; un Corrections Officer, a quien presta su voz en español Xavier López “Chabelo”; y el Emcee de un colorido programa de talentos, cuya voz en español está a cargo de Fernanda Tapia. 

LA MAGIA DE LA MÚSICA 
COCO presenta canciones originales, una banda sonora memorable y tradicionales ritmos mexicanos

Según el director Lee Unkrich, COCO nos habla de la importancia de la familia, de conectarnos con los seres queridos y de perseguir nuestros sueños. Y todo está arraigado en la música. “COCO lleva la música en su ADN”, declara Unkrich. “La música moldea la película. Algunos personajes son músicos, mientras que otros no quieren saber nada sobre ella”.

El codirector Adrian Molina señala que la prohibición de música de la familia Rivera no desalentó a los realizadores de COCO. “Nuestro personaje principal, Miguel, es un apasionado de la música y es realmente talentoso”, declara Molina. “De manera que su viaje por perseguir su sueño está naturalmente colmado de música. Tenemos música mexicana tradicional, canciones originales compuestas para la película y una hermosa banda sonora compuesta por Michael Giacchino”.

Según cuenta Unkrich, los realizadores querían que la película honrara el lugar donde está ambientada, pero con una cualidad inesperada. “Instamos al equipo a permanecer fieles a la música tradicional mexicana, pero les dimos la libertad de incluir sonidos nuevos”, señala.

 “Nuestro objetivo principal es que los espectadores salgan del cine sintiendo que realmente visitaron la ciudad de Santa Cecilia y estuvieron en la Tierra de los Muertos”, agrega Tom MacDougall, vicepresidente ejecutivo de música de Disney. “Si logramos hacerles vivir una experiencia musical auténtica, ello les ayudará a establecer una conexión más duradera con la película”.

La banda sonora 
COCO presenta música original compuesta por Michael Giacchino, autor de la banda sonora ganadora de un premio Óscar® de la película de Disney•Pixar de 2009 UP: UNA AVENTURA DE ALTURA. El compositor señala que escoge sus proyectos en base a la primera reacción que le produce la historia. “Quiero sentir algo que pueda trasladar a mi música”, declara Giacchino. “Cuando vi COCO, me invadieron tantas emociones juntas. Me hizo pensar en mi familia y mi conexión con mis familiares que viven en Italia. Esta película nos habla a todos”.

La relación de Giacchino con la música internacional comenzó de niño, cuando escuchaba discos en el sótano de su casa. “Cuando tenía 9 años, encontré un álbum con música de México”, cuenta. “Lo escuché una y otra vez. Me fascinó porque era tan melódico y lírico. Era tan emotivo, casi como escuchar poesía”.

Si bien Giacchino luego estudiaría música mexicana como parte de su formación, dice que la oportunidad de trabajar en COCO le abrió todo un mundo nuevo para explorar. “Queríamos que la banda sonora se sintiera como de otro mundo”, declara. “Lo cual significó que se utilizaran muchos instrumentos autóctonos y reforzar la autenticidad de la música en todo sentido”.

Giacchino trabajó con Germaine Franco, quien compuso la música de la película de 2015 Dope, para crear un sonido inspirador y específico de la cultura mexicana. “Germaine ha sabido iluminar tan bien la compleja riqueza de la música mexicana”, señala Giacchino. “El trabajo de colaboración entre todos los músicos de esta película ha sido una experiencia hermosa”.

Franco es una compositora mexicano-estadounidense que creció escuchando toda clase de música mexicana en la frontera de México y Texas. Introdujo en la banda sonora instrumentos mexicanos, incluidos un guitarrón, un arpa folclórica, una quijada, una tuba, charchetas, jaranas, requintos, marimbas, trompetas y violines.

Según cuenta Giacchino, los personajes principales de la película inspiraron temas especiales. Para Miguel, el compositor quería hallar un tema apropiado para su edad. “Quería que transmitiera el sentimiento de este niño y sus aspiraciones”, declara Giacchino. “Él sabe hacia dónde quiere ir, pero no sabe cómo llegar hasta allí”.

“Quería que la música fuera alegre para que transmitiera el deseo de Miguel de ser artista”, continúa Giacchino. “La compuse en piano, pero en cuanto la escuché en guitarra —el instrumento elegido por Miguel— pensé: ‘¡Ese es el sonido que estamos buscando!’”

Para Héctor, Giacchino quería capturar esa tendencia que mueve al personaje. “Héctor tiene un pequeño vals, poco convencional”, cuenta el compositor. “Pensé en él como en un vendedor de aspiradoras. Es amistoso y servicial, pero en el fondo de tu mente, sabes que te está vendiendo algo”.

Giacchino creó dos temas para representar la idea de familia, que reflejan hermosamente la esencia de la historia. “Un tema encarna la historia de la familia, mientras que el otro representa la seguridad y el calor del hogar”. La banda de sonido se grabó en agosto con una orquesta compuesta por 83 instrumentos.

El entorno musical 
COCO también presenta canciones tradicionales mexicanas que aparecen en la película para dar vida al pueblo natal de Miguel, Santa Cecilia. “A pesar de que la música está prohibida en su hogar, Miguel encuentra inspiración en los músicos que tocan en la plaza de su ciudad”, explica el codirector y guionista Adrian Molina. “Las calles de Santa Cecilia —pueblo natal de la súper estrella Ernesto de la Cruz— están llenas de música, lo que inspira a Miguel a querer convertirse en músico”.

La música que resuena en la plaza de Santa Cecilia es interpretada por un grupo de mariachis, un grupo de son jarocho que toca debajo de la glorieta y varios guitarristas a los que Miguel se acerca en su intento por probar su talento. Una mezcla de música tradicional y contemporánea mexicana crea el clima de varias escenas.

Franco y el asesor musical Camilo Lara, del proyecto musical Instituto Mexicano del Sonido, fueron convocados para ayudar a dar vida al entorno musical que rodea a Miguel; con la colaboración también de los asesores culturales Benjamín Juárez Echenque y Marcela Davison Avilés. Lara se unió al equipo de música desde un primer momento, y ayudó a los realizadores a recorrer el amplio espectro de música mexicana: desde la cumbia hasta la música mariachi. Lara cuenta: “Desde el primer día, la idea fundamental era ser lo más auténticos posible. Escuchamos muchísima música, desde estilos sofisticados a música callejera. Creo que logramos presentar un hermoso mosaico de la enorme diversidad de nuestra música”. 

“También fui responsable de una sesión mágica que tuvo lugar en la ciudad de México”, continúa Lara. “Grabamos a un enorme rango de reconocidos músicos mexicanos de distintos géneros, como banda, marimba, mariachi y son jarocho. Contamos con algunos de los más importantes maestros mexicanos. Fue una experiencia alucinante”.

La lista de músicos incluye Banda Tierra Mojada, Marimba Nandayapa y Mono Blanco, entre otros. Los realizadores grabaron un gran número de estilos e instrumentos, incluido el guitarrón jarocho.

Canciones originales, “Recuérdame” 
Para ayudar a dar vida a la pasión de Miguel, los realizadores convocaron el talento de destacados compositores, incluidos Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez, el equipo ganador de un Oscar® detrás de la película de Walt Disney Animation Studios de 2013 FROZEN: UNA AVENTURA CONGELADA. Para COCO, compusieron la canción temática “Recuérdame”, que en la película es el tema insignia del consagrado músico Ernesto de la Cruz y es escuchada numerosas veces durante la película. “La canción está escrita desde el punto de vista de una persona que espera ser recordada por un ser querido”, señala Anderson-Lopez. “Pero la letra se puede interpretar de manera diferente según el tempo y el tono de la música”.

La versión de los créditos finales 
Carlos Rivera, uno de los cantantes mexicanos más queridos y con mayor proyección a nivel internacional, interpreta la versión de “Recuérdame” (Remember Me, en la versión original en inglés) en los créditos finales de COCO. La canción sonará en la versión doblada al español para Latinoamérica de la película y forma parte de la banda de sonido.

Carlos cumple un sueño más al cantar el tema de una película. “Para mí, cantar un tema musical de COCO es un orgullo. Como mexicano, el hecho de formar parte de la primera película de Disney•Pixar inspirada en nuestra cultura y tradiciones, me llena de ilusión, emoción y alegría. Estoy agradecido con Disney por haberme elegido y sé que esta película llegará al corazón de todo el mundo porque es una historia entrañable. Todos nos identificaremos con esta canción porque nos hará recordar a las personas que amamos y que ya no están aquí, pero también nos hará sentir especiales por todo lo que nosotros quisiéramos hacer en esta vida para que se nos recuerde”, expresó Carlos, emocionado.

Por su parte, para los créditos finales la versión original de COCO en inglés, los cantantes galardonados con un premio Grammy® Natalia Lafourcade y Miguel se reunieron para grabar su versión de la canción en inglés “Remember Me”, producida por Miguel y Steve Mostyn. “La canción es especial porque trata de la familia y de recordar de dónde venimos”, señala Miguel, quien ganó su primer Grammy® a la Mejor canción R&B en 2013 por el single “Adorn”. “Nos recuerda que debemos valorar el amor y el sacrificio que hicieron aquellos que nos precedieron para que nosotros podamos ser quienes somos. Creo que el mensaje de la canción es lo suficientemente poderoso como para conectarse con todo aquel que la escuche; sin embargo, en esta versión añadimos una capa más de sentimiento y emoción a la canción”.

Lafourcade, quien ha recibido ocho premios Latin Grammy®, agrega: “Estoy muy emocionada de formar parte de una película de Pixar, porque desde chica adoro sus películas. Para mí fue un placer poder interpretar esta canción que da vida, color y alegría a nuestras tradiciones mexicanas, sobre todo porque para mí el Día de los Muertos es una de las tradiciones y celebraciones de nuestra cultura favorita”.  

Canciones originales – “Un poco loco”, “Juanita”, “El mundo es mi familia”, “El latido de mi corazón” Franco trabajó con Molina para componer varias canciones, entre ellas: “Un Poco Loco”, una canción de estilo Son Jarocho mexicano que Miguel y Héctor interpretan sobre un escenario en la Tierra de los Muertos. “Este es uno de mis estilos de música mexicana favoritos”, confiesa Franco. “Comprende una mezcla de elementos musicales indígenas, africanos y españoles”.

Entre otras de las canciones se encuentran la inspiradora “El mundo es mi familia” y la irónica canción de cuna “Juanita”. “El latido de mi corazón” fue escrita para la última escena de la película. “La letra de esta canción es quizás la más personal para mí”, cuenta Molina. “Nos habla de llenar nuestro corazón de orgullo por la familia que tenemos, de dónde venimos y las personas a las que estamos ligados. [Nos] habla de esta conexión entre las generaciones: entre la Tierra de los Vivos y la Tierra de los Muertos. Nuestros pensamientos, los recuerdos que guardamos en nuestro corazón hacen posible que nuestros seres queridos estén siempre con nosotros”.

Canciones inspiradas en COCO 
La banda sonora original para Latinoamérica incluirá temas que aparecen en la película, y también nuevas interpretaciones de adoradas y clásicas canciones inspiradas en COCO, que se encuentran exclusivamente en el álbum, interpretadas por diversos artistas mexicanos, como: Karol Sevilla, Jorge Blanco, Bronco y La Santa Cecilia.

Karol Sevilla, la actriz y cantante mexicana protagonista de Soy Luna, la serie original de Disney Channel Latin America, interpreta una nueva versión del famoso tema musical “La Bikina” de Rubén Fuentes Gasson.

Jorge Blanco, el cantante, artista del sello de Disney Music Group, Hollywood Records, y actor mexicano reconocido a nivel mundial por su rol protagónico en Violetta, la exitosa producción original de Disney Channel Latin America y EMEA, interpreta una nueva versión del clásico tema musical “Bésame mucho”, el famoso bolero de Consuelo Velázquez Torres.

Bronco, uno de los grupos regionales mexicanos más importantes en la historia de nuestro país, interpreta un corrido inspirado en Miguel Rivera, el protagonista de COCO. “El corrido de Miguel Rivera” es el nombre del tema interpretado inspirado en COCO por Bronco y fue escrito por José Cantoral y Mónica Vélez, y producida por Memo Gil.

La banda sonora en español de COCO, la nueva película de Disney•Pixar, editada por Walt Disney Records para Latinoamérica, estará disponible en formato digital a partir del 27 de octubre.

“PUES LA MÚSICA ES MI LENGUA Y EL MUNDO ES MI FAMILIA.”
~ MIGUEL, Coco

La película de Disney•Pixar COCO celebra a la familia y el arte de ser recordados 
COCO es la historia de un niño de 12 años que tiene un gran sueño”, señala el director Lee Unkrich. “Trata sobre una familia muy trabajadora, con tradiciones fuertes y mucho amor. Pero lo más extraordinario de COCO es que el niño podría ser mi hijo. Esa familia podría vivir en la casa de al lado. La dulce y mandona abuela que insiste en que su nieto coma otro bocado podría ser tu abuela. Hay algo que es conocido por todos nosotros en esta historia. Eso es lo que la hace tan especial”.

El tema universal de la familia atrajo a los realizadores. “Todos formamos parte de una familia”, declara el codirector y guionista Adrian Molina. “Esas relaciones son hermosas y complicadas. Pero nuestra familia es lo que nos moldea y quienes somos; y eso nos llevó a preguntarnos: si tuvieses la oportunidad de reunirte con tus ancestros, ¿qué cosas reconocerías en ellos que ves en ti?”.

Unkrich agrega: “Reconocimos una necesidad común de ser recordados, de sentir que seguiremos importando mucho después de que nuestro tiempo aquí haya acabado. Del mismo modo, hay un fuerte deseo de mantener vivo el recuerdo de nuestros seres queridos. Compartiendo sus historias y creando las nuestras, construimos esta conexión a través de las generaciones que trasciende nuestra vida diaria”.

El largometraje número 19 de Pixar Animation Studios presenta a Miguel, un aspirante a músico y guitarrista autodidacta que sueña con seguir los pasos de su ídolo, Ernesto de la Cruz, el músico más famoso de la historia de México. Pero la música está prohibida dentro de la familia de Miguel. Muchos años atrás, su tatarabuela y su tatarabuelo llegaron a un callejón sin salida: ella quería que criaran juntos a su familia en Santa Cecilia, pero él no podía renunciar a su sueño de convertirse en músico, por lo que abandonó a su familia para ir detrás de él. Lamentablemente para Miguel, la consecuente prohibición de la música que estableció su tatarabuela, Mamá Imelda, se ha transmitido de generación en generación y se cumple a rajatabla. “Cuando Miguel descubre un secreto del pasado de su familia —una conexión con Ernesto de la Cruz—, corre a contar la novedad a su familia, creyendo que eso le facilitará el camino para ser músico”, cuenta el guionista Matthew Aldrich. “Pero para su sorpresa, solo empeora las cosas”.

Molina agrega: “Miguel siente que debe elegir entre su pasión por la música y el amor que siente por su familia. Y lo que más quiere es compartir su talento con su familia y demostrarles que hacer música es algo hermoso y honorable. Pero lo hace de la manera equivocada”.

Un acto impulsivo de Miguel desata una transformación mágica que lo vuelve visible únicamente a los ojos de los familiares que llegan de la Tierra de los Muertos en el Día de Muertos, también conocido como el Día de los Muertos. Este colorido mundo paralelo está poblado por las distintas generaciones de personas que hace tiempo partieron de la Tierra de los Vivos, incluidos los antepasados de Miguel, quienes de inmediato lo reconocen y se ofrecen a ayudarlo, pero solo si él acepta renunciar a la música para siempre. “Eso para Miguel es algo sencillamente inaceptable”, cuenta la productora Darla K. Anderson, “así que se une a un desaliñado y astuto esqueleto llamado Héctor, y juntos salen en busca de Ernesto de la Cruz, quien ambos creen que tiene la clave para desentrañar la misteriosa y nada musical historia de la familia de Miguel”.

Afortunadamente, la prohibición de la familia Rivera no se extiende a la película. “Me encanta la ironía”, señala Anderson. “Tenemos una familia con una inexplicable negación a la música, que vive en un país que está arraigado en ella. En COCO, rendimos homenaje a todos los distintos estilos de música mexicana”.

Según Anderson, la autenticidad era esencial. Los realizadores querían asegurarse de que la música de la película no solo sonara genuina, sino que también se viera genuina al interpretarla. “Filmamos muchas tomas de referencia con músicos mexicanos, de manera que cuando Miguel rasgueara su guitarra, lo hiciera con precisión. Reclutamos a un grupo de talentosos músicos de México con la habilidad para abrir su corazón a esta música y eso marca toda la diferencia”.

Ambientada en México, COCO presenta dos mundos distintos: la Tierra de los Vivos y la Tierra de los Muertos. Miguel y su familia viven en Santa Cecilia, un pueblo encantador con una animada plaza central donde se congregan sus habitantes. El estilo y el aspecto de Santa Cecilia está inspirado en los pueblos que los realizadores visitaron en sus viajes de investigación; pero esos viajes hicieron mucho más que eso. “La historia de COCO está inspirada en las personas, la cultura y una de las tradiciones más representativas de México”, cuenta Unkrich. “La gente de México nos hizo pensar en nuestras propias familias, en nuestras historias y cómo ese legado nos hace ser quien somos hoy en día. Estamos agradecidos por las oportunidades que tuvimos, y podemos decir con toda honestidad que hoy somos personas diferentes a causa de las experiencias que vivimos”.

El talento que presta su voz en español para la versión en Latinoamérica de la película está conformado por artistas latinos y mexicanos que dan voz a personajes tanto de la Tierra de los Vivos como de la Tierra de los Muertos. De la Tierra de los Vivos: Luis Ángel Gómez presta su voz a Miguel; Elena Poniatowska da voz a la querida bisabuela de Miguel, Mamá Coco; Angélica María interpreta la voz de la autoritaria Abuelita; César Costa da voz a Papá, y Sofía Espinosa (Gloria) presta su voz a la amorosa mamá de Miguel. Luis Valdez (Which Way Is Up, y director de La Bamba y Cisco Kid) y Jaime López prestan su voz al tío de Miguel y al mariachi del pueblo, respectivamente.

De la Tierra de los Muertos: Gael García Bernal (Mozart in the Jungle, de Amazon) ayuda a dar vida al encantador Héctor; Marco Antonio Solís da voz al ídolo de Miguel, Ernesto de la Cruz; y Víctor Trujillo presta su voz a Chicharrón. Angélica Vale da voz a la tatarabuela de Miguel, Mamá Imelda; Cecilia Suárez da voz a Tía Rosita; Alfonso Arau es la voz del difunto bisabuelo de Miguel, Papá Julio; y Héctor da voz tanto al Tío Óscar como al Tío Felipe, los idénticos tíos mellizos de Miguel. Completan el reparto Trino, Juan Villoro, Eugenia León, Cecilia Toussaint, Andrés Bustamante, Xavier Velasco, Antonio Garci, Francisco Calderón, Benito Taibo, Xavier López “Chabelo”, Ofelia Medina, Alex Lora y Carlos Rivera.

COCO está dirigida por Unkrich (TOY STORY 3) y codirigida por Adrian Molina (Story Artist en MONSTERS UNIVERSITY) a partir de un guion de Molina y Matthew Aldrich (Spinning Man). Anderson (TOY STORY 3) es el productor y John Lasseter se desempeña como productor ejecutivo. COCO presenta una banda sonora original del compositor ganador de un premio Óscar® Michael Giacchino (UP: UNA AVENTURA DE ALTURA, ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS), una canción de los ganadores de un Óscar® Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez (FROZEN: UNA AVENTURA CONGELADA), y canciones adicionales compuestas por Germaine Franco (Dope, Shovel Buddies) y Molina. El asesor musical Camilo Lara del proyecto musical Instituto Mexicano del Sonido también forma parte del equipo, así como los asesores culturales Lalo Alcaraz, Marcela Davison Avilés y Octavio Solís.

COCO de Disney•Pixar estrena en México el 27 de octubre, un mes antes que en el resto del mundo, y a los cines de Latinoamérica a partir del 23 de noviembre.

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